Yo: ¿Al zoo?
Manu: A Alba le encantan los animales, y dijo que a ti también, así que Javi y yo decidimos venir al zoo. Quedamos al lado de los leones y tendríamos que haber llegado hace media hora, así que date vida.
Compró las entradas, nunca me gustaron los zoos, ver a todos esos animales encerrados me ponía enferma, pero no me iba a quejar más. El chico la verdad que era un cielo y yo solo protestaba. Cuando llegamos él me tenía cogida de la mano, me empecé a poner nerviosa, que iban a pensar, no era mi novio, no era nada. Después Alba me iba a volver loca.
Yo: Puedo saber ¿por qué me llevas de la mano a todos lados?
Manu: Porque quiero, y puedo.
Yo: Muy considerable por tu parte, me tratas como una muñeca de tu colección.
Manu: No una muñeca cualquiera, sino la mejor.
Llegamos a donde estaban Alba y Javi, Javi se acerco a Manu y le espetó una colleja.
Manu: Joder tío.
Javi: Para que aprendas que ni a mí, ni a mi novia se nos hace esperar.
Manu: Entonces díselo a ella que no se quiso dar prisa escogiendo la ropa, ni vistiéndose.
Yo: Yo flipo, si eras tu el que me decía que no había prisa.
Alba se me quedo mirando con cara de curiosidad, mierda no debería haber dicho eso, ahora sabía que él me había visto desnuda y eso no me hacía gracia.
Alba: Bueno ¿qué tal lo pasasteis ayer? Me tuve que ir rápido y no pude ni despedirme como es debido. Por cierto Paula esa ropa que llevas…
Manu: Lo se, tengo un gusto excelente para la ropa femenina, porque no has visto lo que lleva por debajo.
Alba: Que haríais ayer cuando os deje solos…
Yo: No hicimos nada.
Manu: Si tu quieres negarlo…
De que se iba el cerdo ese, no habíamos hecho el amor, si es a lo que se refería, pero él quería que pensaran que sí, cuando estaba con sus amigos se volvía muy gilipollas. De pronto se despertó mi instinto homicida, me estaba cabreando con él. Me estaba cabreando mucho para ser exactos. Nos quedamos en silencio un buen rato.
Javi: ¿Vamos a comer? TENGO HAMBRE.
Alba: Si mejor vamos a comer y luego a mirar los animales.
Manu y yo no dijimos nada, ya no íbamos de la mano, caminábamos el uno al lado del otro.
Yo: Alba, ¿qué vas ha hacer esta noche?
Alba: Supongo que iré por ahí con Javi, ¿por?
Yo: Porque yo no sé lo que voy a hacer.
Alba: Puedes venir con nosotros.
Manu: No le hace falta, ella ya tiene con quien estar.
Yo: ¿No te has parado a pensar qué tal vez no quiera estar contigo?
Llegamos al restaurante, nadie dijo nada después de la “discusión” mía y de Manu, pedimos de comer, a mí no me gustaba esa comida, me daba asco.
Javi: _Empezó a hablar raro, lo hace mucho, se cree que hace gracia._ Manu erez un pendejo, beza a Paula no vez que ella te decea.
Comí en silencio, Javi y alba se estaban haciendo manitas, como siempre, ya estaba acostumbrada a que hicieran eso. Fue raro Manu tampoco hizo ningún comentario estúpido durante la comida. Acabamos de comer, la comida había sido un asco, y la tarde no pintaba mucho mejor…
Alba: Bueno, yo, tengo que ir al baño.
Javi: Te acompaño.
Alba: Ir mirando por ahí, luego os encontramos.
Vi como se alejaban en silencio. Era la segunda vez que Alba me dejaba plantada con un desconocido, aun encima había visto como me trataba, se estaba pasando. Me palpe el bolsillo en busca de mi móvil, quería escuchar música, pero no había cascos, los debí perder en casa de Manu al desnudarme. Me dirigí a la parte del acuario, los peces siempre me habían gustado y no sabía porque, él me siguió.
Manu: Joder esos dos no se pueden aguantar el calentón ni un par de horas.
Yo: Lo se, dímelo a mí.
Manu: ¿Te sientes sola? Porque yo podría hacer que te sintieras acompañada.
Yo: No es eso, es que desde que salen pasan de mí, y bueno… a ver, me alegro por ellos pero…
Manu: Echas de menos a alguien que te quiera.
Me estaba comprendiendo, me entendía, nunca había hablado de esto con nadie, ni con Alba y eso que le contaba todo, era raro…
Manu empezó a dar vueltas por el acuario y a hacer de guía, era divertido ver como no sabía nada sobre peces, nos empezamos a sacar fotos con cada animal que veíamos y continuó haciendo de guía.
Nos pasamos así toda la tarde.
Manu: Bueno, ahora podemos ir a mi casa.
Yo: ¿Tengo llaves recuerdas?
Manu: ¿Por qué huyes de esa idea? sé que te mueres por hacerlo conmigo y que yo te gusto
Yo: No me muero por hacer nada. _ Mentí.
Manu: Ah ya se eres virgen y tienes miedito. _Lo dijo como burlándose.
No me digne a mirarlo, me estaba cabreando así que me dirigí a su moto, tenía las llaves en la mano, estaba enfadada.
Manu: Ni se te ocurra hacer eso.
Yo: ¿¡Te crees qué te tengo miedo!?
Le rayé la moto, llego la mire divertida, Manu me agarro y me volvió a quitar el bolso y todo lo que tenía encima, me cogió en brazos.
Yo: ¡Suéltame estás loco!
Manu: ¿No era qué no me tenías miedo?
Yo: ¿¡QUÉ ME VAS HA HACER!?
Manu: Tú ya te has divertido, ahora es mi turno.
Yo: Vale, vale perdón, no lo volveré ha hacer.
Manu: Ahora vas a aprender a pensar las cosas antes de hacerlas.
Habíamos llegado a la zona de los pingüinos, no podía hacer eso, pero en efectivo lo hizo, saltó, y me tiro al agua, luego se dio la vuelta y se fue dejándome allí tirada, congelada y sin nada.
Esta super guapa la novela, me e enganchado! Este capítulo a habido algún momento que incluso me a echo gracia y todo! Seguirla porque esta muy bien! besos^^
ResponderEliminarMe encanta esta super bien!!! ya tengo ganas de leer el siguiente capitulo
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