domingo, 27 de noviembre de 2011

Capítulo 19.

MES UNO.
Pasó un mes, ya estábamos en verano, el instituto había acabado. Javi no volvió a correr en ninguna carrera, siempre decía que era por respeto a su amigo, pero yo creo que el accidente le dejo marcado. Este iba a ser mi verano, mejor dicho nuestro verano, pero todo ha cambiado ahora.
Nunca lo deje de querer, ni un minuto deje de pensar en él. Mire mi tatuaje, yo estaba en la playa que Javi me había enseñado… últimamente estaba siempre sola, no quería estar con nadie…
Javi: Sabía que ibas a estar aquí.
Yo: Quería estar sola.
Javi: Me lo imaginaba, ¿estás muy mal?
Yo: Sí, ¿tú no?
Javi: Claro, pero sigo siendo fuerte por él, él no querría vernos así. Hoy puedes venir a casa a cenar conmigo y con Alba.
Yo: No se si iré.
Javi: Coge la moto y vámonos al cine, Alba nos esta esperando.
Me levanté, no me apetecía ir al cine, pero Javi era más fuerte que yo, y él lo estaba pasando mal y aun encima me quería ayudar, algo no muy usual en él.
Me monté en la moto, era la de Manu. Con los seis mil euros que habían ganado, habíamos decidido arreglarla. Yo no la cogía nunca pero hoy no sé, me apetecía sentirlo, hoy haría 2 meses que nos conocimos…
Fuimos al cine, no fuimos al que habíamos ido cuando conocí a Manu, fuimos a otro.
Javi saludó a Alba con un beso, últimamente delante de mi eran menos empalagosos.
Alba: Hola Paula, este es Guille.
Me dí la vuelta Alba me siguió.
Alba: ¿Qué te pasa?
Yo: ¿¡TE PIENSAS QUE CON QUE ME PRESENTES A OTRO ME VOY A OLVIDAR DE MANU!? ¡PUES TE EQUIVOCASTE!
Alba: No lo traje para que olvidaras a Manu, ni mucho menos, él es irremplazable, para ti y para todos, ¿vale? Pero quedé con él, y solo te lo estaba presentando, me pareció de mala educación no hacerlo.
Yo: Como me robe el bolso, me voy. Te aviso.
Me recordaba a la primera “cita” con Manu, me había quitado el bolso y luego habíamos ido a su casa.
Yo: ¿Qué peli vamos a ver?
Alba: ¿Una de risa?
Yo: No me apetece reírme.
Alba: Pues por eso mismo.
No dije nada, no me apetecía hablar, quería irme a casa. Ahogarme en mis penas, aun no lo había superado, ellos lo sabían y querían que fuera feliz.
Javi: Últimamente no comes nada.
Yo: No tengo hambre.
Javi: No te voy a dejar morirte de hambre, Manu se enfadaría conmigo.
Yo: Morirme, una bonita opción.
Javi: Sabes, no haces gracia diciendo eso.
No me importaba, cada vez me pasaba más tiempo con Javi. Se notaba que le faltaba algo, tenía más amigos pero le faltaba el mejor. Sí, había pensado en el suicidio un par de veces, pero Javi siempre había evitado que hiciera ninguna estupidez, yo creo que yo le recordaba a Manu, y que quería que cuando el volviera todo estuviera igual que como lo dejó, pero eso era imposible, yo no puedo parar de preguntarme si volverá algún día.
Yo: ¿Para que vivir? Él ya no esta.
Javi: Va a volver.
Yo: ¿Y cuánto voy a tener que esperar?
Alba: Bueno vais a acabar discutiendo, así que vamos.
Estaba en medio de Javi y Guille. No me reí, no me apetecía.
Guille: No creo que, a ese tal Manu, le hiciera gracia verte así.
Yo: A mí tampoco me hizo gracia verlo, como lo vi, además, tú no lo conoces, ¿qué me tienes que decir tú de él?
Guille: Nada, pero quizá ya es hora de pasar página.
Yo: Quizá… pero bueno, no quiero pasar página sin él.
Salimos del cine, no me había enterado de nada, pero, no me importaba.
Javi: ¿Vamos a cenar a mi casa?
No dije nada, me fui a la moto de Manu, no sé por qué la usaba, me hacía daño. Ahí fue donde estuvo Manu por última vez, lo estaba dando todo en esa carrera, se le veía feliz. Me pregunte un millón de veces cual sería su último pensamiento. No podía parar de sentirme culpable, si yo no hubiera estado ahí él no me habría mirado, y seguramente no se habría caído. ¿Estaría soñando conmigo ahora mismo? Seguro que yo en su estado si lo haría… Lo echaba de menos, no sabía nada de él. Los padres no me cogían el teléfono. A lo mejor se despertó, no creo, me habría enterado.
Javi estaba a mi lado, me estaba mirando, creo que le doy pena, o que se siente identificado conmigo. Parece ser que hoy cada persona iba en su propia moto.
Yo: ¿Qué miras?
Javi: Nada, ¿en qué pensabas?
Yo: Pensaba en él.
Javi: No pensarías en hacer ninguna tontería ¿verdad?
Yo: No, no pensaba en eso. Pensaba en si estará despierto ya, si cuando se despierte me voy a enterar y en por qué cojones los padres no me cogen el teléfono.
Javi: Claro que nos vamos a enterar, él nos va a llamar, y sus putos padres, bueno, simplemente son retrasaditos.
Yo: Ya, ¿y si no se acuerda de nosotros?
Javi: Entonces no sé que va a pasar, pero algo así no se olvida fácilmente.
Fui a su casa, me lo pasé bien, Javi y Alba no nos dejaron solos. Era raro, era muy raro… Guille era majo, pero, no era Manu.
Yo: Alba, Javi podéis iros no me voy a suicidar, eso a Manu no le haría gracia.
Alba: ¿Qué insinúas?
Yo: Que os queréis ir. Total, me voy a ir dentro de un rato…
Alba: ¿A dónde vas a ir?
Yo: A casa…
Alba: ¿Has bebido?
Yo: Joder pareces mi madre, queréis dejarme en paz.
Salí de la casa, pegue un portazo, estaba llorando. Deje la moto allí, no la cogí. La casa de Javi quedaba a kilómetros de la mía, me daba igual. Empecé a andar.
Guille: Tu casa es para el otro lado, según lo que me dijo Alba.
Yo: Ya lo sabía, no te pienses que no lo sabía. Pero voy a casa de Jorge.
No sabía porque había dicho eso, me arrepentí, hacía algo más de un mes que no hablaba con él. Solo le decía hola y adiós.
Guille: ¿Jorge? El hermano de Javi, con el que hace que no te hablas…
Yo: Sí, exactamente ese Jorge, ¿qué pasa? ¿Me espías o algo así?
Guille: ¿Quieres que te acompañe? Solo es para asegurarme de que no te pasa nada por el camino.
Yo: Me puedo defender sola._ ¿Qué pasa? este se pensaba que era tonta ¿o que?
Guille: No lo dudo.
Yo: Pues entonces, déjame en paz.
Guille: Soy un caballero y he decidido escoltarte.
Yo: Quiero irme sola.
Guille: No lo entiendes, me mandan para vigilarte.
Yo: Sabía que no se fiaban de mí, a ver, entre tú y yo. No estoy loca y aprecio mi vida. Que hiciera el tonto un par de veces, no significa que ahora no sepa lo que esta mal, además ni siquiera sangré. _Guille me estaba empezando a cansar.
Guille: No entiendo porque te quisiste suicidar.
Yo: Créeme yo tampoco, aun estaba muy reciente lo de Manu, pensé que no podría vivir sin él.
Guille: Pero si lo llevabas conociendo un mes.
Yo: Lo sé, pero aun así me duele. Lo quería mucho, muchísimo.
Guille: ¿De verdad vas a casa de Jorge?
Yo: No sé, tendría que arreglarlo con él, pero ahora ya es tarde. Mejor voy por la mañana.
Bostecé, estaba cansada, pero no quería dormirme, si me dormía iba a tener pesadillas. Bueno la pesadilla no era el sueño en si, sino levantarme y saber que él no iba a estar.
Guille: Ahora si que lo he decidido, te acompaño a casa, no quiero que te duermas por el camino. ¿Vamos en moto o andando?
Yo: Quiero dar un paseo.
Guille: Como quieras.  

sábado, 26 de noviembre de 2011

Capítulo 18.

Los médicos me dijeron que estaba en coma y que no sabían cuando iba a salir, y que se había fracturado algunos huesos. Me había pasado la noche en el hospital, Javi y Alba estuvieron conmigo todo el rato. Los padres de Manu, también llegaron.
Madre de M.: Javier, todo es tu culpa, por tu culpa él cambió. Si no te hubiera conocido, él seguiría aquí.
Alba: ¡NO LE HABLE ASÍ! ¿SE CREE QUE ES LA ÚNICA QUE ESTA MAL? ¡PUES NO ES ASÍ!
Seguiría aquí, eso es que había pocas probabilidades de que vuelva a vivir…
Padre de M.: No te preocupes, querida. Ya nos lo vamos a llevar y ya no va a poder estar con estos.
Yo: ¿Llevároslo? ¿A dónde?
Padre de M.: ¿Y tú quién eres? Bueno no importa, nos lo llevamos a Londres, allí hay un gran hospital.
Yo: No se lo pueden llevar, él no querría irse.
Madre de M.: ¿Quién eres tú para decirnos lo que debemos hacer?
Javi: Pues ella es alguien a que, por lo que veo, le importa más Manu que a vosotros dos juntos, imbéciles.
Me callé, los padres se fueron, el doctor me dijo que podía pasar a verlo, pasé. Estaba tumbado en la cama, tenía la cabeza vendada y un tubo para respira. Me senté a su lado, decían que los que estaban en coma escuchaban lo que decían. Le empecé a hablar.
Yo: Sabes intento ser fuerte, pero no puedo. Sé que tú no quieres que llore y me acuerdo de como me decías que no llorara nunca, que no estaba bien. ¿Sabes? te echamos de menos, no te vayas ¿vale? Tus padres te quieren llevar lejos, muy lejos, pero aunque te lleven lejos, yo te voy a buscar. No nos van a separar nunca, yo te quiero, te quiero mucho._ Empecé a llorar, verlo ahí, tan pálido, enfermo sin vitalidad me destrozaba._ Fueron las dos mejores semanas de mi vida, te amo.
Entró Javi, me abrazó. No me caía bien pero me recordaba a Manu, él también estaba llorando.
Javi: Se acabo la hora de visitas, vamos a dar una vuelta.
Yo: No me apetece, quiero quedarme con él. ¿Dónde está Alba?
Javi: Se fue a casa, deberías hacer lo mismo.
Yo: ¿Y dejarlo solo? Lo siento pero él no lo haría.
Javi: Puede pasarse así días, meses, años… Qué te crees ¿qué eres la única que lo echa de menos?
Yo: No, pero algún día se despertara y yo estaré con él.
Javi: Y yo, él es mi mejor amigo, no sé que voy a hacer sin él. Vamos a hablar fuera.
Salimos de la habitación, estaban los padres de Manu.
Madre de M.: Paula, tienes que ir a casa de Manu a por tus cosas.
No podía creerlo se lo iban a llevar.
Yo: ¿Cuándo se lo llevan?
Madre de M.: En tres días.
Javi me agarró, me tiró para afuera del hospital, era más fuerte que Manu.
Yo: ¿A dónde vamos?
Javi: Aunque no te lo creas, yo también estoy mal, incluso peor que tú.
Empecé a llorar, abracé a Javi muy fuerte.
Yo: Lo echo de menos.
Fuimos a dar un paseo, el robó algunas bebidas, no me importó que las robara. Fuimos a una playa.
Javi: Aquí solíamos venir Manu y yo, era la playa donde celebrábamos las victorias y traíamos a las chicas que queríamos de verdad.
FLASH-BACK.
Yo: Ganamos, hemos ganado 1.000 euros cada uno.
Manu: Tío hay que celebrarlo. _ Me pasó una cerveza.
Nos tomamos una, dos, tres, cuatro…
Manu: _ ya estaba bastante borracho. _ Vamos a algún lado a gastarlo.
Yo: Vale.
Caminamos, pensábamos que estábamos yendo bien pero íbamos del revés, nos encontramos un supermercado.
Yo: Entramos ahí a robar algo.
Nos compramos 3 botellas de 100 pipers y algo de comer. Seguimos andando, encontramos una playa muy bonita. Abrimos la botella, nos bañamos, brindamos, nos reímos… pero nos prometimos algo.
Manu: Esta playa, solo la vamos a conocer tú, yo y las chicas a las que amemos, será nuestro secreto.
FIN FLASH-BACK
No dije nada, me senté a su lado, ahora Javi y yo nos entendíamos. Empecé a beber, él también bebió, yo me emborrache antes que él.
Yo: Sabes, me quiero hacer un tatuaje, un tatuaje para recordar a Manu.
Javi: Pues háztelo.
Yo: Pero no puedo aun soy menor.
Javi: Yo tengo un amigo que los hace, si quieres, te llevo.
Asentí, quería hacerme un tatuaje, algo que me hiciera recordar a Manu siempre.
Su amigo tenía muchos tatuajes, se llamaba Jhony, ese era un sitio pequeño.
Javi se sentó a mi lado, estaba nerviosa.
Jhony: ¿Qué quieres que te haga?
Yo: Quiero que ponga siempre con la M mayúscula, lo quiero encima del pecho izquierdo. _pues estaba cerca del corazón.
Me echo vaselina en el lugar donde había decidido hacerme el tatuaje, empezó a clavar la aguja de la maquina. Dolía, pero no era un dolor insoportable, era una sensación extraña, sentía la adrenalina. Prefería no ver como me lo hacían. Lo estaba haciendo por Manu, no por nadie más solo por Manu, no me iba a arrepentir.
Jhony: Ya está.
Lo mire, era bonito, era muy bonito, la M era de un color diferente, sonreí.
Javi: ¿Te gusta?
Yo: Sí.
Javi: ¿Cuánto es?
Jhony: Por ser tu 30.
Javi pago, saco bastantes billetes, seguramente sería lo que ganaran en la carrera. Salimos de allí.
Javi: Me voy a casa de Manu, ¿te vienes?
Yo: La verdad no me apetece mucho, pero va a ser mejor que ir otro día.
Fuimos a casa de Manu, abrí la puerta, estaba medio vacía, los padres se habían dado prisa. Mire el sofá donde nos sentamos la primera vez que me enfade. Luego fui a la cocina, pasé por todas las zonas de su casa. El jacuzzi me traía demasiados recuerdos, allí había empezado todo, él y yo nos besamos allí, lo hicimos allí. Luego fui a su habitación, fue el lugar que más me dolió de todos, ya no quedaba casi nada. Cogí mis cosas, metí alguna de Manu, ya me había quedado con su reloj. A él no le importaría. Cogí una foto que me gustaba mucho de él. Mire esa casa, podía ser la última vez que la veía.
Yo: Sabes aun no me creo que no vaya a volver a hablarle.
Javi: No esta muerto.
Yo: Ya lo sé, pero aun así no habla.
Javi: Va a volver, él es fuerte, solo ten confianza.
Fuimos al hospital, dormí fuera como la noche anterior, desayune a su lado, le hable, repetí eso los siguientes días, pero llego la hora de decir adiós.
Yo: Amor, esto no es una despedida es un hasta luego, si te despiertas que sepas que te estoy esperando. Te quiero ¿vale? Algún día nos volveremos a ver. El destino nos volverá a unir, lo prometo.
Javi y Alba también se despidieron de él, se iba, empecé a llorar.  

viernes, 25 de noviembre de 2011

Capítulo 17.

Llevábamos ya dos semanas, cada vez estaba más enamorado, hoy no la iba a ver, iba con Javi a una carrera. A Paula no le gustaba que corriera en las carreras, decía que era muy peligroso, pero nunca me había pasado nada y no me iba a pasar ahora.
Fui a buscar a Javi, él ya tenía su moto.
Yo: ¡APURA!
Javi: Oye a mí te me tranquilizas.
Yo: Como pasé por aquí ella y me vea…
Javi: ¿Qué te va a pegar?
Yo: No, pero se enfada.
Javi: Si ella ya corrió.
Yo: Pero ahí no me lo había prohibido.
Javi: No tiene derecho a prohibirte nada.
Yo: Da igual, apura.
Javi: Ya voy, que pesado eres.
Salió de casa, se monto en la moto y fuimos al lugar de las carreras. No la vimos por el camino, menos mal, yo no quería que ella se enfadara, pero Javi me montaba una, cada vez que le decía que yo no corría.
Nos preparamos, Javi y yo apostamos 300 más que de costumbre, había que ganar. El circuito era más difícil de lo normal. Me gustaría que ella me viera, me apoyara. Quería celebrarlo con ella, porque, estaba claro que, íbamos a ganar.
YA.
Salimos haciendo el caballito, eran tres vueltas, Javi y yo íbamos ganando por ventaja. La carrera era nuestra. Yo le tenía que dejar ganar, habíamos apostado por él, bajé la marcha, me fijé en el público, Paula estaba allí, por un segundo me distraje mirándola, era muy guapa. La moto se me descontroló, estaba en una curva e iba casi a 150, me caí. Sentí dolor.

Esa tarde Alba me había convencido para que le acompañara a las carreras de motos. No me gustaba nada ir, se lo tenía prohibido a Manu, por lo tanto no podía llamarlo, él querría correr.
Alba: ¿Pero quieres darte prisa?
Yo: Que más da, ni que se fuera a acabar el mundo por llegar un poquito más tarde.
Salimos, dí un portazo, iba de mala gana, la verdad es que no me apetecía mucho. Cuando ya estábamos allí, Alba saludo a sus amigos, no me caían bien. Me senté en el suelo y entonces la vi, vi esa moto, la única moto que no me confundiría con ninguna otra. Esa moto negra-azulada y eso solo significaba una cosa, él estaba allí. Justo cuando me puse de pie para ir a junto de mi novio, las motos empezaron a correr. Alba se vino a mi lado, traía galletas.
Alba: ¿Quieres?
Yo: No.
Alba: Que borde eres.
Yo: No estoy de humor.
Alba: Mira que guapo esta Javi en la moto.
Yo: Y mira el que hoy no iba a hacer nada.
Alba: ¿Está Manu?
Yo: ¿No lo ves?
Alba: Bueno no te rayes, habrá venido por algo importante.
Yo: Bo déjame en paz.
Alba: Tampoco puedes prohibirle hacer algo que le gusta.
No conteste estaba enfadada, me quede mirándolo. Por un instante nuestras miradas coincidieron. Perdió el control de la moto, vi como se caía.
Se dio un golpe fuerte, Javi, que ya había pasado la meta, volvió para atrás. Llamé a la ambulancia, sabía que esto era ilegal, pero no estaba dispuesta a que le pasara nada.
Todo el mundo empezó a correr, había llegado la ambulancia, y la policía, allí solo quedamos Javi, Alba, yo y él. Le acaricié la cara, no reaccionó, simplemente recé para que no estuviera muerto. Empecé a llorar, pensé en lo que él diría, no le gustaba verme llorar. Estaba enfadada con él, pero ya todo me daba igual, solo quería ver como me sonreía.  
La policía me echo para atrás, dí patadas al aire, no quería alejarme de él. Los de la ambulancia solo dejaban ir a una persona, esa persona fue Javi aunque yo quería ir con Manu. Nosotros le seguimos en la moto de Alba. 

Capítulo 16.

Aggg me dolía la cabeza, olía a alcohol, había bebido, seguro que había bebido. Miré la hora en mi móvil, a su lado había una nota. No se por qué pero cerré el móvil sin mirar la hora, y me fui directamente a la nota.
Bueno, si lees esto es que ya estás despierta, ¿te duele mucho la cabeza? Ayer te pasaste con el alcohol, y eso que no te gusta, porque si te llegara a gustar… Bueno te preguntarás que es exactamente lo que hicimos, pues bien no hicimos nada que tú no quisieras hacer, seguramente después de leer eso te enfades y decidas irte, yo me tuve que ir temprano a hacer unas cosas. Si al final decides irte, cierra la puerta, te diría que te deje las llaves en algún lugar, pero confío que no te vayas. Iré a casa al mediodía. Te quiero.
Manu.
Joder, así que había pasado algo. No, no pudo pasar nada. Yo no lo recuerdo joder. ¿Y si lo hice con él? Fue una mala idea ir con Manu, me estaba emparanollando con eso. Bueno si lo hicimos, hecho está, ya no tengo novio. Me voy a duchar para aclarar la cabeza, mire la hora, pero esta vez la mire bien, eran las 2 de la tarde, él iba a llegar ya. Cogí ropa de la que él tenía, y me fui directa al baño. Cuando salí él ya estaba en casa, estaba cocinando, o mejor dicho intentándolo.
Manu: ¿Te duele la cabeza?
Yo: No tengo hambre, así que por mí no cocines.
Manu: Pues entonces yo tampoco como.
Yo: Lo dices por no cocinar, ¿verdad?
Manu: Es que es imposible.
Yo: ¿Quieres qué te ayude?
Manu: Si dejara que me ayudaras, herirías mi ego masculino.
Yo: Bueno, vale pues pasa hambre.
Manu: Estas rayada por saber lo que paso ayer pero no te atreves a preguntar.
Yo: No pasó nada, estoy segura.
No estaba tan segura, pero bueno, si me creía…
Manu: No pasó nada que tu no quisieras que pasara. Seguro que no quieres que te lo cuente, por si tienes que comprar ciertas cosas, o ¿quieres que tengamos un bebe?
Un bebe, lo habíamos hecho y sin… no, no pudo pasar.
Manu: No te preocupes si no te acuerdas de nada, es normal…
Yo: Vale dime lo que pasó, joder.
Manu: Pues no pasó nada.
Yo: Hace un rato me decías que íbamos a tener un bebe ¿y ahora no paso nada? No hay quién te entienda.
Manu: Hombres… _puso voz afeminada.
Yo: Dime la verdad, ¿pasó algo?
Manu: Tú querías que pasara, pero como soy buena persona, te llevé a la cama y te dejé dormir. Que gran error el mío.
Yo: Así que en el fondo eres buena persona… Perdona pero no me lo creo, estás mintiendo.
Manu: ¿No ves?, ¿de qué me sirve ser bueno si cuando lo soy nadie me cree? ¿Por qué te iba a mentir en esto? 
Yo: ¿Y por qué me ibas a decir la verdad?
Manu: No, no tengo porque hacerlo, la decisión de creerme esta en ti no en mí.
Yo: Vale, te creo, como tenga un hijo te mato, te juro que te mato.
Manu: Si lo tienes podríamos llamarle Jesucristo, porque como no venga del Espíritu Santo.
Me acerque al él, y le dije con voz insinuante.
Yo: Así que yo quería hacerlo y tú no quisiste.
Estaba cada vez más cerca de él, me iba a contestar pero no le dejé, le besé. Nos fuimos al jacuzzi, nos desnudamos, lo seguí besando nos metimos, él me seguía, estábamos desnudos y demasiado calientes.
Manu: ¿Quieres que hagamos el amor?
Yo: No, ¿a ti que te parece?
Lo besé, nos acostamos en la cama y lo hicimos. 

sábado, 19 de noviembre de 2011

Capítulo 15.

Fuimos a casa de Javi, le dije que no, que no fuéramos que iba a estar él. Jorge dijo que no le importaba,  y yo como soy tonta fui con él.
Yo: ¿Ves como estaba?
Jorge: No importa.
No me gustaba verlo, después de lo que había pasado en el baño. Quería hablar con él, me dirigí a la habitación.
Yo: Hola.
Manu: ¿Qué quieres?
Yo: Disculparme, me porte como una imbécil, desde que nos conocimos no paro de cagarla, pero no es mi culpa, me pones nerviosa. _ Me miró, pero no me importó seguí con mi discurso._ No se por qué pero siempre que estas cerca me siento torpe, en el zoo me pudo la ira, tú no tuviste la culpa…
Iba a seguir pero me besó, le devolví el beso. Quería a Jorge, pero Manu era diferente, me aparte de él con suavidad.
Yo: No puedo.
Jorge: Que bien, ya veo cómo me quiere mi novia, o debería decir mi exnovia.
Yo: Jorge de verdad, no se que me pasó, perdóname.
Jorge: Hemos terminado, para SIEMPRE.
Mire a Manu, sonreía, estaba muy guapo.
Yo: ¿¡Y ahora cómo vuelvo a casa!?
Manu: La moto esta abajo, si quieres te llevo a dar una vuelta.
Yo: No, gracias, llévame a mi casa y punto.


Lo hice, no quería hacerle caso, pero tampoco quería que se enfadara más.
Ya estábamos en su casa.
Paula: Bueno, chao.
Yo: ¿Cómo que chao? Ya que me moleste en traerte, subo.
Paula: Para que discutir contigo anda pasa, pero no me robes nada.
Estábamos en el ascensor, le empecé a besar, me tenía agarrado de la mano. Bueno había hecho que cortaran, pero me mereció la pena, o eso creo.
Yo: ¿Estas bien?
Paula: Sí, todo esta bien.
Yo: Pareces triste, hoy hay carrera, me preguntaba si ¿querrías correr conmigo?
Paula: Nunca en mi vida he corrido en una carrera.
Yo: Siempre hay una primera vez para todo.
Paula: Pero en esas carreras muere mucha gente…
Yo: Vale, no corres conmigo pero venme a apoyar.
Paula: Vale.
Estuvimos un rato en su casa hablando, pero no pasó nada que merezca la pena contar.
Nos montamos en la moto y fuimos al lugar de las carreras, me encantaba llevarla en la moto, siempre iba muy agarrada a mí, me recordaba a cuando la conocí, siempre estaba muy pegada a mí, pero que estoy diciendo, tengo que concentrarme. CONCERTRARME.
Alba: Paula, ¿vas a correr?
Paula: No.
Alba: Me lo imaginaba, eres una cobarde.
Paula: Yo no soy cobarde.
Alba: Demuéstramelo.
Paula: Manu, hoy corro contigo.
Alba me guiñó el ojo, le sonreí, ella lo hacía por verme sonreír. Lo había logrado.
Paula: _ Me susurró_ Tengo miedo.
Yo: Iré con cuidado, lo prometo, te devolveré viva.
Me dio un puñetazo.
Paula: Me estás asustando más.
Yo: Si estás conmigo no va a pasar nada. 
Paula: Es lo que me preocupa, que conduces tú.
Yo: Con lo bien que conduzco, mira ya vamos.
Habían gritado la salida, empecé haciendo el caballito, ella me gritara que parara, que tenía miedo. La ignore, quería ganar, quería ganar por ella.
Paula: Baja la velocidad, ¡nos vamos a matar!
No le hable, no me podía distraer, ella se calló, creo que entendió por que no le contestaba. Se pego aun más a mí, la tenía muy cerca, demasiado cerca. Estábamos acabando, llegamos los primeros, le ayude a bajar.
Yo: ¿Ves? no nos pasó nada.
Paula: ¡Ganamos!
Yo: Eres mi amuleto.
Vinieron Javi y Alba.
Javi: ¿Cuánto ganamos?
Yo: Aposte lo de siempre, así que 1000 cada uno.
Javi: ¿Vamos a celebrarlo?
Yo: Espera que llevo a esta, _ lo dije refiriéndome a Paula._ a casa y ya vamos.
Paula: ¿No puedo ir con vosotros?
Yo: Sí, pero pensé que…_ No me dejo continuar.
Paula: No pienses tanto.
Yo: Javi, ¿a dónde vamos?
Javi: ¿A la playa? Hay chicas…
Yo: Claro tú te la follas y yo qué ¿juego al parchís?
Javi: Ya se verá…
La monté detrás en la moto, me encantaba llevarla… Entramos en el súper a comprar, que raro se me hacía esto de entrar a un súper y no robar, pero estaba con Paula, además, mis padres me dijeron que no me pasaban ni una más… Compramos alcohol y algo de comer.
Paula: Comprarías algo que no es alcohol ¿no?
Yo: Sí, coca-cola, pero es para mezclar. Si quieres podemos volver a comprar algo para ti.
Paula: Da igual, por un poco no va a pasar nada.
Yo: Como quieras, total nos van a dejar solos nada más llegar.
Javi: Sí, ¿qué quieres? ¿Qué nos quedemos mirándoos? no os jode.
Llegamos, como dije Alba y Javi se fueron, nos quedamos solos. Ella estaba muy guapa.
Yo: ¿Quieres beber algo?
Paula: No, no tengo sed.
Yo: Que sosa eres. Pues yo si bebo.
Empecé a beber directamente de la botella, era ron.
Yo: ¿Seguro que no quieres?
Paula: Trae aquí.
Nos acabamos la botella, yo había bebido mucho más que ella, no le gustaba el alcohol. Estaba colorada a causa de la bebida, estaba muy guapa, pero a diferencia de mí, ella estaba borracha.
Estábamos muy cerca, estaba muy caliente, no sé si a causa del alcohol o por estar tan cerca de ella. Me sonreía.
Paula: Mira las estrellas, siempre me encantaron.
Me cogió de la mano, no se daba cuenta de que, yo así no podía aguantarme, pero ella no era una más, no la iba a cagar, otra vez.
Paula: ¿Sabes? pensé que iba a ser contigo mi primera vez…
Yo: ¿Por qué lo hiciste con Jorge entonces?
Paula: Por mi enfado, pensé que iba a poder olvidarte, pero todo lo que pasaba a mi alrededor, me recordaba demasiado a ti.
Yo: Venga, no mientas, tú a él lo querías.
Paula: Y lo quiero, pero siempre estás en mi mente. No sé cómo haces y cuando tenía claro que no te iba a volver a ver, vas y apareces trabajando en el instituto.
Yo: Créeme lo último, a mí tampoco me hizo gracia.
Paula: ¿Nos vamos?
Yo: Vale. ¿A tu casa o a la mía?
Paula: A la tuya, echo de menos la ropa cara.
Yo: Voy a pensar que me utilizas solo por la ropa que te compre.
Paula: Y por el jacuzzi no te olvides del jacuzzi.
Yo: ¡Tonta!
Llegamos a casa, mire el reloj mañana tenía que madrugar, madrugar mucho, eran las dos, bueno, no me acostaba, ella merecía la pena.
Se estaba bebiendo una cerveza, yo pase de beber. Me hice un café, ella se bebió otra y otra. Estaba cada vez más borracha. Me empezó a besar, estaba muy excitado, nos desnudamos.
Paula: ¿Quieres que hagamos el amor?
Me quede en estado de shock, si quería, claro que quería, pero ella estaba borracha.
Yo: Claro que quiero, pero no así.
Paula: ¿No me quieres? ¿No te atraigo?
Mierda, ella estaba diciendo todo lo que se le pasaba por la cabeza, es cierto, los niños y los borrachos dicen siempre la verdad. A saber que habría dicho yo cuando estaba borracho, que era, muy a menudo. No le iba a dar explicaciones, eso empeoraría las cosas. La cogí en brazos y la lleve a la habitación. Cogí la ropa que tenía escondida en el fondo del armario, me recordaba demasiado a ella. La vestí, desnuda era todavía más bonita que vestida. Pero ¿qué cojones estaba diciendo? no me iba a aprovechar de ella, no en esta situación. La acosté en la cama, se durmió rápido a diferencia de mí.

Capítulo 14.

Era la hora de la salida, Javi estaba esperando a Alba, ella le dijo algo y se fue, Javi parecía enfadado. Mañana era sábado, iba a tener que madrugar, yo no madrugaba los sábados. Tenía que levantarme a las 6.30 para recoger lo que dejaron del botellón, botellón que yo no hice, ni siquiera fue por qué lo ensuciara yo, joder.
Director: ¿Ha aprendido algo en la excursión?
Yo: Sí._ Había aprendido que ella lo quería, y que él la quería y que yo sobraba.
Director: Espero que ponga en práctica lo que a aprendido. Cuando se vayan todos, puede irse usted también.
Yo: Vale.
Espere un rato, el patio se fue despejando rápidamente, solo quedaba una persona. Era Javi.
Javi: ¡Qué marica! ¿No te atreves a decirme que me vaya?
Yo: Vete.
Javi: No me puedo ir hasta que lo arregle contigo.
Yo: Te mando Alba ¿verdad?
Javi: Sí, pero yo lo quería arreglar. _ No dije nada._ ¿Así qué tienes que currar? Y eso que siempre decías que yo iba a trabajar antes que tú.
Yo: Es por mi bien._ dije con sarcasmo.
Javi: Si por tu bien hostias. Hoy hay carrera, ¿vas a correr?
Yo: Sí, pero tendría que ir a la mierda esta de servicios a la comunidad.
Javi: Tus padres te odian.
Yo: Da igual, no me acuesto y punto.
Javi: Como quieras, le quite la moto a mi hermano, así que corremos los dos.
Su hermano, el mismo hermano con el que hace un rato ella estaba haciendo el amor, ese hermano al que yo quería ver muerto.
Yo: ¿Tu hermano va a estar allí?
Javi: Yo que cojones sé, no me preocupa su vida, por mí que haga lo que quiera.
Yo: Pues el otro día bien que lo defendiste.
Javi: Era mi deber como hermano mayor, si lo matas, mi madre me mata a mí.
Yo: Que bien, oye ¿nos vamos de aquí?
Nos fuimos en mi moto, comimos en casa de Javi, estaba más limpia que de costumbre… seguro que planeaba algo.
Javi: Sabes, Alba y yo vamos a hacer siete meses.
Yo: ¿Y vais a hacer algo?
Javi: No tengo ni idea, esperaba que a ti se te ocurriera algo, Mr. Romántico.
Yo: Si te lo dijera yo perdería la gracia ¿no?
Javi: Bo, desde que estas enamorado de un amor no correspondido ya no eres el mismo.
¿Estaba enamorado? ¿Ya me había vuelto a enamorar? Desde lo de Mai no me ocurría, tampoco acabe bien con ese amor. Después de que nos pillaran, sus padres decidieron sacarla del colegio, no querían que ándase con gente como yo. Nos veíamos en secreto, sus padres no sé como, ni por qué, se enteraron, decidieron irse de la ciudad y desde entonces no supe más de ella.
Esta vez no había sido mucho mejor, la tenía, ella era mía, o eso creía yo. Me comporte como un gilipollas y la perdí, la perdí para siempre.
Yo: Qué sabrás tú de amor no correspondido.
Timbraron, Javi abrió la puerta.
Yo: ¿Quién es?
Javi: Mi hermano.
Yo: Adiós, nos vemos en las carreras, si es que voy.
Javi: No te vayas, te lo prohíbo.
Yo: Tú no me puedes prohibir nada.
Entró su hermano con ella, no quería verla.
Yo: Vale, me quedo. Pero me voy a la habitación.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Capítulo 13.

No quería ir a la mierda esa, verla con Jorge me partía el corazón, había hablado con ella como una persona normal, pero cuando le pregunte si nos hablábamos dijo solo por ahora, me hablaba por interés, me daba igual la quería, la quería mucho. Tenía sueño, si no iba tenía una hora para dormir, tengo que llegar aquí a las siete de la mañana, eso es muy temprano.
Alba: Hola Manu.
Yo: Joder, ¿cómo has entrado aquí?
Alba: La puerta estaba abierta, he oído que vas a ir a la policía con nosotros. Si no tienes con quien ir en el autobús, puedes venir conmigo.
Yo: No me apetece ir.
Alba: Anda, anda, anda y luego nos escapamos y me invitas a algo.
Tiro de mí hacía fuera, y me subió en el autobús, estábamos muy cerca de Paula, demasiado cerca, podía escuchar como le hablaba, como le decía que la quería.
Alba: ¿Cuándo piensas arreglar esa gilipollez con Javi?
Yo: ¿Qué? ¿Qué dices? _ La verdad no estaba atendiendo a lo que decía, estaba demasiado atento a lo que decían Paula y el gilipollas este.
Alba: Oh, que caso me haces.
Yo: Lo siento, pero ¿qué decías?
Alba: No total, ya veo que no te importa.
Yo: Pero ¿cómo que no me importa?, si que me importa. No te pongas así, ya bastante gente se ha enfadado conmigo.
Alba: ¿No se te hace raro volver a ir en el bus del colegio?
Yo: Es una mierda, aun encima es peor que cuando estaba en el insti, ahí podía comprarme todo lo que me saliera del culo.
Alba: No vives tan mal, tú siempre has tenido lo que quisiste. La mayoría de la gente no vive como tú.
Yo: Claro para ti es fácil decirlo, como siempre viviste con un sueldo medio.
Alba: Y ahora tú también vas a tener que acostumbrarte.
Yo: Pero yo no quiero acostumbrarme, yo quiero tener dinero.
Alba: Bueno pues pórtate bien, a ver si tus padres te perdonan.
Yo: No me van a perdonar, ya me pasaron mucho, ahora a la mínima ya se cabrean.
Alba: Mentira, ya están acostumbrados a que te portes mal, ahora si te portas bien seguro que te perdonan.
Me quede callado, ya habíamos llegado, no me apetecía nada quedarme, pero aun así lo hice. Tal vez Alba tuviera razón y debería empezar a portarme bien.
Todo el mundo me estaba mirando y cuchicheando sobre mí. Había policías que ya había visto antes, en alguna que otra detención.
Vi como Paula besaba a Jorge, ya estaba un poquito harto de estos dos, me estaba poniendo nervioso, me fui fumar al baño.
Ese baño me traía muchos recuerdos, recuerdo cuando tenía 15 años y vine a esta misma excursión, yo estaba con Mai, era mi novia de entonces.
FLASH-BACK.
Mai: Te quiero.
Yo: Yo te amo.
Era cierto, la amaba, fue mi primer amor, con ella aprendí lo que era amar, también aprendí lo que era que te rompieran el corazón.
Nos empezamos a besar, en el autobús ya teníamos claro lo que íbamos a hacer, lo iba a hacer, ella ya lo había hecho antes. Nos escapamos de la excursión, nos fuimos al baño de los chicos, estaba todo planeado. Yo ya había pasado la vergüenza de comprar los condones, ella no sabía que yo era virgen, nunca se lo había dicho. A veces me preguntaba si me quería solo para eso, no, llevábamos ya saliendo meses y nunca lo habíamos hecho. Estaba nervioso, no podía parecer nervioso. Pensé en lo que diría Javi, seguro que me insultaba llamándome maricón, que como me podía dar tanto miedo,  nos empezamos a besar, nos desnudamos, me deje llevar por la pasión, sentía como me ardía el cuerpo, la tenía encima, sentía placer.
Cuando estábamos acabando oímos  como se abría la puerta. Así que nos vestimos lo más rápido que podíamos.
Profesora: Manuel, Mai salid, se que estáis ahí.
Salimos callados, nos habíamos metido en un lío, un gran lío.
Profesora: ¿Qué estabais haciendo? _ Ninguno de los dos contestamos_ Bueno no hace falta que contestéis ya me lo imagino.
Fin del FLASH-BACK.
Mientras fumaba, sentí como alguien entraba en el baño, ese alguien no venía solo. Le oí hablar, era Paula y estaba con Jorge, de repente sentí como las lágrimas resbalaban por mi cara. Entre risas los dos entraron en un baño.
Los dos gemían de placer, mi enfado llego hasta un punto que no pude controlarme, yo también me estaba poniendo caliente, imaginármela allí tan cerca desnuda. Se me estaba empalmando, no joder, ahora no. Podía controlarme, siempre podía, ¿por qué ahora me era tan difícil? No lo sabía, estaba fumando mucho, yo no tenía por qué estar allí. Podía irme era mayor de edad, pero estaba demasiado fumado, excitado y cabreado como para pensar con claridad, me mire al espejo, tenía los ojos rojos no se si era a causa del humo o de que había estado llorando. Me mire un rato más luego rompí el espejo. No quería ver a la persona que estaba reflejada, era demasiado vulnerable, yo no era así joder.
Paula: _ Estaba despeinada, tenía los labios ligeramente hinchados._ Oh vaya, estas sangrando, déjame que te ayude.
Le di un suave empujón para que se apartara, no quería verla, no después de lo que había ocurrido. Salí de allí. Fui a un bar, una cosa tenía clara, hoy no iba a volver al instituto, después de lo que había pasado. Mis padres pensarían que es porque soy vago, un irresponsable y un malcriado. Ellos no tienen idea de nada, no me conocen, no saben como soy. En el bar sonaba la canción de ‘goodbye mi lover’ de James Blunt. Genial una canción estupenda para este momento.
It may be over but it won't stop there,                   
I am here for you if you'd only care.                      

You touched my heart you touched my soul.        
You changed my life and all my goals.                 

And love is blind and that I knew when,        
my heart was blinded by you.                             
I've kissed your lips and held your head.         
Shared your dreams and shared your bed.       
I know you well, I know your smell.                   

I’ve been addicted to you.                                    

Goodvie my lover.                         


Puede que se haya terminado, pero esto no acaba aquí.     
estoy aquí para ti, por si te interesa saberlo. 
Tocaste mi corazón, tocaste mi alma.           
Tú cambiaste mi vida y mis metas. 
    
El amor es ciego y eso lo supe cuando 
me cegaste el corazón. 
Besé tus labios y te arropé. 
Compartí tus sueños y compartí tu cama. 
Te conozco bien, reconozco tu aroma.
Me había vuelto adicto a ti. 


Adiós mi amada. 

Quería volver a pegar a Jorge ¿cómo se atrevía? Ella solo era una niña, y él la había vuelto mujer, ese trabajo me correspondía a mí, no a él. Ella me tenía que amar a mí, no a él. Yo lo podría hacer todo mil veces mejor que él, solo tenía un problema yo no era él. Yo no era al que ella amaba, al que le había dicho mil veces que le quería, yo no era él. Mi móvil sonó, joder me asusto, estaba muy sumido en mis pensamientos.
Yo: Hola.
Alba: ¿Dónde cojones estás?
Yo: En un bar, consumiéndome.
Alba: Era solo un cigarro, ¿recuerdas?
Yo: Sí, perfectamente, pero he decidido no pisar el instituto hoy.
Alba: Ven ahora mismo. Anda vente, te echo de menos.
Yo: A Javi no le haría gracia escucharte ahora.
Alba: Si así consigo que vengas, sí.
Fui, la verdad ella me estaba insistiendo mucho, fui haciendo eses, llegue allí.
Alba: ¡Me hiciste caso!
Yo: ¿Lo dudabas?
Alba: Hueles a porro y a alcohol.
Yo: He estado fumando y bebiendo.
Alba: ¿Por qué?
Se lo conté, no perdía nada, ella era mi amiga, me entendió. En el autobús me quería distraer.
Alba: Si tú me dices con quién fue tu primera vez, yo te digo con quién fue la mía.
Yo: Soy virgen.
Alba: No te lo crees ni tú.
Yo: Vale, vale, pero no me interesa saber con quién fue tu primera vez, Javi ya me lo dijo.
Alba: Anda cuéntamelo, no te cuesta nada.
Yo: Fue hace mucho, no la conoces.
Alba: Por eso mismo cuéntamelo.
Yo: No te lo puedo contar, soy virgen.
Alba: Javi me dijo que te tiraste a Vivi.
Yo: Pues si que os lo contáis todo ¿no?…
Alba: Claro, ¿lo dudabas?
Yo: No. _ Javi me había dicho que entre ellos no iba a haber secretos, creo que es a la primera que no le puso los cuernos…_ Mira estamos llegando…
Alba: Bueno vale, pero algún día me lo contarás.
Yo: Sí, algún día…

sábado, 12 de noviembre de 2011

Capítulo 12.

Me desperté a su lado, la herida que le hizo Manu en la ceja le quedaba muy sexi, pero me recordaba demasiado a Manu. Jorge abrió los ojos, vio que lo estaba mirando mucho.
Jorge: Buenos días princesa.
Yo: Buenos días._ Lo besé.
Jorge: ¿Qué mirabas?
Yo: Lo guapo que es mi novio. ¿Te sigue doliendo la cabeza?
Jorge: Ya no.
Nos levantamos lentamente, había que ir al instituto, no me quería apartar de su lado. No desayunamos, nos vestimos rápido, llegamos tarde, como siempre, el conserje estaba cerrando las puertas.
Pasamos por la cafetería, el camarero no era el de siempre, este estaba bueno y todo. Se dio la vuelta, joder, era Manu. ¿Qué coño hacía allí?, él tiene dinero, no tiene porque trabajar. Me quería arruinar la vida. Parece que Jorge también lo vio.
Jorge: ¿Qué hacía ese allí?
Yo: No sé, pero no creo que sea un problema. _ Le besé lentamente, él nos estaba observando pero me dio igual.
Jorge: Te voy a echar de menos mientras estemos en clase.
Yo: _le abracé_ Te amo.  
Alba: Hombre parejita, ¿Habéis visto quien estaba en la cafetería? , me quede flipando cuando lo vi.
Yo: Si lo he visto.
Nos despedimos de Jorge y entramos en clase.
Alba: No se lo digas a Javi, pero Manu con el delantal esta muy bueno.
Yo: Él siempre esta muy bueno. ¿Javi y él aun no lo han arreglado?
Alba: No, y por lo que sé, Javi no tiene pensado arreglarlo, incluso lo llamo malcriado. Pero bueno, ya sabes como es Javi, lo estaba diciendo en caliente, ya se le pasará.
Me di la vuelta, le pregunte a Simona, ella siempre estaba al tanto de todo. No sabía cómo pero siempre se enteraba, fue ella quien le dijo a todo el instituto que Jorge y yo salíamos.
Yo: Psss, Simona…
Simona: ¿Qué quieres?
Yo: ¿Sabes que hacía en la cafetería Manu?
Simona: Se rumorea, que se quedo sin dinero literalmente. Sus padres le cerraron el grifo y ahora claro, tiene que trabajar.
Mariluz, la profesora de lengua se me quedo mirando.
Mariluz: Paula ya que es tan interesante su conversación, por qué no sale aquí y nos lo cuenta a todos.
Mierda, no me levanté, tampoco dije nada, me quedé sentada y en silencio.
Mariluz: Paula ¿No me ha oído? Qué nos cuente su conversación o se va afuera.
Yo: Me temo que va a tenerme que echar de la clase.
Salí afuera, me iba a dar un paseo por el instituto, la verdad, lengua no me gustaba. Lo llevaba fatal y la profesora me tenía una pía increíble. Él estaba allí fuera intentando hacer un café.
Manu: Joder, la mierda esta no va.
Yo: ¡Qué poca paciencia tienes!
Manu: ¿Ya me hablas?
Yo: Solo por ahora, me voy a dar una vuelta por el insti ¿te vienes?
Manu: Estoy trabajando, pero puedo no hacer nada una hora, total peor no me va a ir. ¿Por qué te echaron de clase?
Yo: Por cotilla.
Manu: ¿Qué estabas cotilleando?
Yo: Por qué habías invadido el instituto.
Manu: ¿Te dijeron la verdad?
Yo: No lo sé, dímelo tú. Me dijeron que no tienes un puto duro, ¿papá y mamá te quitaron la paga?
Manu: Bueno eso de que no tengo un duro es relativo, gano mil doscientos al mes, lo sé, es poco, y en cierto modo aquí no gano nada. Por cierto, me denunciaste.
Yo: Yo no te denuncie, los del zoo te quisieron denunciar, tú pagaste con tarjeta tenían tus datos, ¿recuerdas?
Manu: Sí, lo recuerdo.
Director: Don Manuel y demás, ¿qué hacen que no están haciendo sus respectivas tareas?
Yo: Me echaron de clase, y vine a molestar al camarero.
Director: ¿Le parece divertido?
Yo: No, pero era mejor que deambular de un lado para otro sin compañía.
Director: Manuel, ahora hay una excursión a la policía, le vendría bien ir, total ahora todos están en clase, no hace falta.
Manuel: Yuhu. ¡Qué diversión! Yo ayer a estas horas estaba durmiendo y mírame ahora, tengo que ir a excursiones con gente mucho más pequeña que yo.  
Yo: No eres tan mayor. Bueno voy a buscar a Jorge, que quede con él para ir juntos. Nos vemos luego.
Me miró, luego se dio la vuelta y camino hacía la cocina, supongo que a cambiarse de ropa.
Yo: Hola mi amor.
Jorge: Hola. ¿Tú aquí tan pronto?, pensé que tenías lengua.
Yo: Sí, la tenía, pero me echaron de clase.
Jorge: Eso no está bien.
Yo: Si a ti te echan continuamente, hoy te libraste de milagro.
Jorge: No te pases, vamos.
Nos fuimos cogidos de las manos.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Capítulo 11.

Me monté en el coche, salí lo más rápido posible 50, 70, 100, 110, 150 Km./h. Al llegar a los 150 pare de acelerar, fui pensando todo el rato en dónde coño podía estar mi moto. Viviana me había encontrado, a lo mejor ella sabía dónde la había dejado. No quería llamarla, ni tampoco hablar con ella. Me bajé del coche, empecé a caminar sin rumbo, no pensaba volver a casa sin mi moto, me daba igual cuanto iba a tardar.
Cuando la vi, no la vi como la recordaba, físicamente era la misma pero había cambiado, Javi tenía razón, yo estaba cambiando, ella me estaba cambiando. Estaba buscando mi moto, en vez de llamar a mamá y a papá para que me compraran otra. Siempre me compraban todo lo que les pedía, se sentían culpables por mi penosa infancia. Ellos nunca habían estado allí, no estaban en mis cumpleaños, ni en mis partidos, no estaban nunca. Bueno, no fue de todo malo, un día harto de todo me escapé de casa, bueno, me escapé como se escapan todos los niños, cogí galletas y agua, y salí a la calle. Anduve un rato, había llegado a un parque unos niños me habían empezado a insultar, Javi me había defendido. Desde aquel momento nos convertimos en hermanos, la calle me había adoptado como hijo. Javi, siempre había sido mi mejor amigo, con él había bebido mi primera copa, empezamos a ir juntos al gimnasio, hice mis primeras carreras de moto con él. Sí, él estaba en todos y cada uno de mis recuerdos. No sabía que iba a pasar ahora, él lo fue todo para mí, hasta que llego ella.
Llevaba andando tres horas, estaba en el barrio de Viviana, mi moto tenía que andar por ahí, en alguna parte tenía que estar. La encontré, miré el reloj eran las siete. Miré el rasguño, no me pareció una cosa tan grave. No fue tanto el daño, las consecuencias si que fueron grandes, la había perdido por esa gilipollez. Sus cosas seguían ahí, no se las podía devolver, pero tampoco me las podía quedar.
Decidí llamar a Javi, no pensé en la discusión de antes. Pero por lo que parece él sí. Tenía que hablar con él, seguramente pedirle perdón, su hermano no tenía la culpa supongo, además él le podía dar sus cosas a Paula.           
Javi: ¿Qué coño quieres?                                                                                                Yo: Pues hablar contigo, ¿qué pasa? ¿No puedo llamar a mi mejor amigo?           
Javi ¿Mejor amigo? Sí, eso pensaba yo, pero ya veo que no. Tal vez no fuera la mejor persona del mundo, pero hice muchas cosas por ti, prácticamente no nos separábamos nunca, ¿y me lo pagas así? _No sabía que contestarle, tenía algo de razón, me quedé callado, y él se dio cuenta de que no le iba a contestar_ Mira Manuel, tú lo que estás es muy consentido por tus papis, eres un gilipollas, ala venga. Chao. 
Me colgó, ¿por qué no le había dicho nada? Estaba deseando contestarle, pero tenía miedo de que dijera lo que dijera se enfadara más. Era una de las primeras veces que Javi me creaba inseguridad, él no me solía hablar así. Me fui a casa, al fin y al cabo no tenía nada mejor que hacer, había intentado arreglarlo y había fracasado.
Cuando llegue a casa, me tiré en el sofá pero había visita. Mis padres, ¿qué coño hacían allí mis padres?
Yo: ¿Qué hacéis aquí?
Mamá: ¿Dinos tú que has hecho?
Yo: Nada.
Mamá: ¿Seguro?
Yo: Si sabéis lo que hice ¿por qué cojones me lo preguntáis?
Papá: Te avisamos Manuel, te avisamos mucho, que no queríamos más problemas.
Yo: ¿A ver que problemas tengo ahora?
Papá: Han llegado dos denuncias y la madre de tu amigo ha llamado.
La madre de Javi había llamado a mis padres y lo peor es que Javi le había dejado llamar, me sentía fatal.
Yo: ¿Dos denuncias? ¿Se puede saber quién coño me ha denunciado?
Mamá: Un señor al que al parecer pegaste a la salida del cine.
Yo: Se lo busco.
Mamá: También una del zoo, tiraste  a una pobre chica al agua. ¿Se puede saber por qué te peleas con todos?
Paula, ese recuerdo me rompía el corazón, me cayeron unas lágrimas pero intente disimularlas.
Yo: No soy yo, son ellos, ellos se lo buscan.
Papá: Nos hemos cansado. ¿Y ahora por qué lloras?
Yo: ¿Qué no me vais a pagar las denuncias?, bueno  pues iré a pudrirme a la cárcel. _ No les conté porque lloraba, a ellos no les interesaba una mierda.
Mamá: No vamos a dejar que te vayas a la cárcel.
Yo: Entonces no veo cuál es el problema.
Papá: Manuel, se acabó, te consentimos mucho y ahora pagamos por ello.
Yo: ¿Y que le vais a hacer?
Papá: Se acabo, vas a tener que trabajar, y se acabo el dinero. Has gastado 2.500 € en ropa de mujer, ¿se puede saber para qué la querías?
Me callé, había dicho trabajar, yo no podía trabajar.
Yo: ¿En qué voy a tra-trabajar?_ tuve que tartamudear la palabra, nunca había trabajado, nunca, siempre todo me lo daban hecho.
Papá: En el instituto, vas a trabajar de camarero en la cafetería y tienes que hacer dos semanas trabajos comunitarios.
Yo: ¿Queréis que trabaje y haga eso a la vez?
Papá: También te quedaste sin coche y vas a aprender a vivir con 1.200 € al mes, y ya es mucho, recuerda que no pagas facturas. Y la casa la vas a cuidar tú solito.
Yo: Los mil doscientos se me van a ir en arreglar la moto.
Mamá: ¿Qué le ha pasado a la moto?
Yo: Se rayó. ¿Y cuándo empiezo a hacer eso?
Papá: Hoy tienes que empezar a  hacer los servicios comunitarios, mañana empiezas en el instituto y por favor, no te metas en más problemas, o vas a tener que irte a vivir a una casa como las de todo el mundo. Y recuerda esto lo hacemos porque te queremos.
¿Qué me quieren?, ¿qué me quieren?, salí de la casa, era mi casa pero no podía seguir allí dentro. Iba a tener que trabajar, TRA-BA-JAR, iba a ser verdad, cuando viene un mal vienen todos juntos. Mi casa iba a acabar como la de Javi, me gustaría ir a su casa. Seguro que él sabía como librarme del problema. Pero Javi ya no estaba, quería arreglarlo con él, pero por lo que parecía estaba muy enfadado. Mis tripas hicieron ruido, ¿cuánto hacía que yo no comía como era debido?
Fui a casa, papá y mamá ya no estaban, tampoco María, genial aun encima de trabajar iba a pasar hambre. Bueno no podía ser tan difícil, iba a hacer huevos fritos, se los había visto hacer a Javi un millón de veces, si él sabía yo también. Encendí el fuego, puse el aceite y ahora venía lo difícil, puse el huevo en el aceite, saltaba, lo intente quitar, fue difícil, se me rompió joder, odiaba que se me rompiera.
Eran las nueve y cuarto, a y media tenía que ir a hacer servicios comunitarios, genial aun encima de castigarme sin nada, me quedaba sin ir a las carreras.
Tenía que salir ya de casa, nunca había hecho servicios de eses. Llegué allí, me dijeron que tenía que limpiar graffitis, yuhu, que ilusión. Me pasé hasta las doce limpiando paredes, iba a tener que hacer esto dos semanas más, joder. 

domingo, 6 de noviembre de 2011

Capítulo 10.

Deseé tener sus cosas, sería la excusa perfecta para hablarle, se las iba a devolver, ¿pero cuando?, no sabía donde estaba aparcada mi moto, ¿por qué el jodido alcohol solo me ayudaba a olvidar las cosas que no me importaba recordar? Miré a mi alrededor, la busque con la mirada, quería verla. La echaba de menos, Alba ya había salido. Ella tenía que estar por ahí, la vi. Estaba tan guapa como la última vez que la vi, sonreía, no era una sonrisa como las de siempre, su sonrisa pura, en esa sonrisa se la veía enamorada. Estaba mirando a un chico, lo miró un rato más y lo besó. Me sentó como cuando la persona que menos te lo esperas te da una puñalada por la espalda. Me quede mirando al chico, era el hermano de Javi, de Javi mi mejor amigo. Él lo sabía, y aun así quería que lo viera, aunque lo de Javi nunca fue pensar en los demás.
Me subí al coche, tenía que esperar a Javi, sabe Dios a donde los tenía que llevar, puse música, era RAP,  sonaba ‘alas rotas de Xhelazz’, llego la parte de ‘fue jodidamente bonito mientras duró’, tenía que luchar por ella, pero si se metía Javi estaba muerto, me dio igual, si moría no tendría que vivir con esta tortura. Salí del coche, me acerque a ellos.
Paula: ¿Qué haces aquí?
Yo: Te quiero, y solo voy a demostrártelo.
Paula: ¿No me puedes dejar en paz?
Yo: Créeme lo intente, pero esto me supera.
Paula: ¿y a qué venías?
Yo: Javi me pidió que lo acompañara, joder, además quería verte, te echaba de menos, pero ya veo que tu a mí no.
Paula: Las cosas no son como tú te crees, me hiciste daño, y ahora simplemente intento ser feliz y mejor si es sin ti. ¡LARGATE!
Me estaba alterando, conté hasta diez, no sé en dónde había escuchado que eso ayudaba a relajarse. No, no me ayudo en absoluto. Sus palabras resonaban en mi cabeza, ‘ser feliz sin ti, ser feliz sin ti…’
Miedo.
Celos.
Impotencia.
Más miedo.
Esos sentimientos estaban en mi interior y amenazaban con salir de golpe. Tenía miedo a perderla, a perderla para siempre. No había otra cosa que le diera más miedo.
No pude más, le pegué, fue un puñetazo muy fuerte en, no sabía muy bien en que parte de la cara le había dado, tampoco me importaba. Le empezó a sangrar la ceja, me di la vuelta y empecé a caminar hacía el coche.
Javi: Eres un retrasao, es mi hermano, ¿vale? Así que la próxima vez si quieres me pegas a mí…
Yo: No quiero más problemas, tu hermano es menor, no sé si te has dado cuenta, y mis padres se están hartando de todo lo que hago.
No le importó se puso delante de mí.
Javi: Venga desahógate conmigo. No quiero a decir nada, porque se supone que eres mi mejor amigo. Pero eres un mongol de mierda, es que si quieres pegar a alguien pégame a mí.
Me estaba buscando, lo peor es que lo estaba consiguiendo. No quería pelearme con él, era mi mejor amigo, seguí caminando hacía el coche, pero él no paraba de repetir.
Javi: ¿Desde cuándo eres un cobarde? Vamos te has convertido en un llorica, ¿dudas de tu fuerza? vamos maricona pégueme. Pégame lo más fuerte que puedas, total no me va a doler. Menudo mejor amigo tengo.
Sí, la verdad es que estaba deseando pegarle, pero no lo hice, nunca nos habíamos peleado enserio, y la primera vez no iba a ser por esto. Así que, simplemente, seguí caminando.                                                                                                                          Llegue al coche, no iba a esperar a Javi, si no tenía como volver tampoco le iba a llevar yo. Es un gilipollas, él no sabe como me siento ahora mismo. Era normal que él se comportara así, pero esta vez me había dolido más de lo normal.  


¿Qué había sido eso? ¿Se cree que tiene derecho a venir aquí y hacer lo que hizo? Y todo eso, después de lo que pasó el otro día en el zoo, es un imbécil, eso es lo que es. Yo ahora estaba muy bien con Jorge. En el fondo lo que había hecho me parecía romántico, pero ya me había medio olvidado de él, ¿por qué coño tenía qué volver? Después de lo que había hecho quería enfadarme, pero no podía. Ahora mismo, él era lo único en lo que podía pensar.
Miré a Jorge, estaba sangrando, lo quería, sangraba mucho. Si seguíamos aquí el director se iba a enterar de lo que acaba de pasar, y en ese caso, mi verano se iba a la mierda, y no quería que pasara, no por culpa de ese imbécil.
Yo: ¿Qué tal?
Jorge: Pues la verdad es que… no muy bien.
Yo: No me esperaba que fuera a hacer eso…
Jorge: Ya, bueno, yo tampoco. Pero eso ahora no me preocupa demasiado, me está empezando a doler la cabeza.
Yo: Normal, amor._ Después del pedazo puñetazo, lo raro sería que no le doliera.
Le besé.
Yo: Vámonos.
Jorge: Vale.
Se levantó, se tambaleó un poco.
Yo: ¿Quieres qué te agarre?
Jorge: No, estoy bien.
Javi y Alba se acercaron a nosotros, cogidos de la mano, siempre igual. Me estaban empezando a cansar, cuando estaban juntos eran tan pegajosos…
Yo: Javi, eres tonto o eres tonto. ¿Para qué le pides a Manu qué te acompañe?
Javi: No tenía como venir ¿vale?, además ni que viniera por ti. _ Me miró mal, odiaba cuando hacía eso.
Yo: Sí, pero tú sabías lo que iba a pasar. ¿Qué pasa? ¿Querías que pegaran a tu hermano?
Javi: Oye tranquilita, eh. Yo a mi hermano ya lo defendí, así que, mejor, métete en tus cosas.
Alba: No tienes porque hablarle así…
Jorge: Pues yo creo que Paula tiene razón, así que déjanos en paz un rato ¿vale?
Vi como Alba tiraba de Javi para que se fuera. Bueno no me importaba, ahora Javi era el último de mis problemas. Nos acercamos a la moto. Su herida sangraba mucho me estaba empezando a preocupar, era un golpe en la cabeza y estaba perdiendo mucha sangre.  
Yo: Vamos al hospital. Dame las llaves.
Jorge: No te voy a dejar la moto, no sabes conducir.
Yo: Tengo carnet y además estás sangrando y te puedes marear.
Me tiró las llaves y nos fuimos.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Capítulo 9.

Llamé al timbre, no abría nadie, timbré otra vez, tampoco abría nadie.
Yo: SI NO ME ABRÍS TIRO LA PUTA PUERTA ABAJO.
De repente oí como se abría la puerta.
Yo: ¿JODER ES QUE NO OÍAIS EL PUTO TIMBRE?
María: No grite, Manuel aun esta dormido.
Abrí la puerta de su habitación, y entré le encendí la luz.
Manu: Joder Javi apaga la puta luz que tengo una resaca de cojones.
Yo: ¡Joder tío! ¿Qué no puedes contestar al puto teléfono? ¡Necesitaba la moto!
Manu: ¿Para qué?
Yo: Había carrera, y me quede sin ir por tu culpa. Ahora también la necesito.
Manu: No te la puedo dejar.
Yo: ¿POR QUÉ NO?
Manu: Porque no sé dónde la deje.
Yo: Joder ¿has perdido la moto? que mongol eres.
Manu: ¿Para qué la querías?
Yo: Hay que ir a buscar a Alba y no tengo con que ir.
Manu: No me apetece ir al instituto.
Yo: Vale pues dame las llaves del coche, voy yo.
Manu: No te voy a dejar mi coche, fijo que me lo siniestras.
Yo: Pues llévame tú.
Manu: Ya te he dicho que no me apetece ir allí.
Yo: Bueno yo se una cosa que te podría interesar, es sobre Paula.
Manu: ¿El qué?
Yo: Si me acompañas lo vas a ver por ti mismo…
No hizo falta que insistiera más se levanto al momento.
Ya estábamos en el coche, puse el aire acondicionado, hacía calor.
No decía nada, sé que estaba aburrido, era obvio que le pasaba algo, no era el mismo de siempre.
Yo: ¿Por qué no me llamaste para bajar?
Manu: Me apetecía estar solo.
Yo: Siempre igual, eres un maricón. ¿A cuántas te tiraste?
Manu: No quiero hablar de eso.
Yo: ¿Por qué no? Ni que fuera malo.
Manu: Para mí si que lo es.
Yo: ¿Por?
Manu: Ya te he dicho que no quiero hablar de eso, JODER.
Yo: Es por Paula ¿no?
De pronto sentí que fue una mala idea haberlo convencido de esa manera, le iba a hacer daño. Además no creo que mi hermano vaya ha acabar muy bien parado, después de todo esto, porque es obvio que Manu le puede.
Yo: ¿Por qué no pasamos de ir a buscarla y vamos a otro sitio? 
Manu: No, ahora ya es demasiado tarde. Además, ¿no querías verla?
Yo: Si no es por eso…
Deje de interrumpirlo si lo ponía nervioso íbamos a tener un accidente y morir no estaba en mi lista de deseos, así que no dije nada.
Manu: Sabes me arrepiento de lo que hice.
Yo: ¿Qué hiciste?
Manu: Me folle a Viviana.
Yo: Pero que dices, achanta. Muy borracho debías de ir.
Se calló, ya habíamos llegado al instituto. Bajé del coche, él me siguió.

martes, 1 de noviembre de 2011

Capítulo 8.

Fui a casa de Vivi, la verdad esa chica nunca me había caído bien, pero estaba borracho y tenía ganas de follar y para eso ella valía bien. Era domingo de madrugada.
Esa mañana me desperté en su cama, la verdad es que no sabía que coño había hecho ni por qué, bueno sí, si que lo sabía pero no quería acordarme. Ella seguía durmiendo, cogí mi ropa y me fui lo más rápido posible. Mierda, no sabía dónde coño tenía la moto. No me apetecía buscarla, mi casa quedaba lejos de donde estaba yo ahora mismo. Tampoco me apetecía estar allí, no me apetecía estar en ninguna parte. Empecé a andar sin saber el rumbo, me daba igual. Pasé por un montón de sitos que no había visto nunca, o nunca me había fijado. Me senté en un banco, al poco rato vinieron una pareja y se sentaron en el banco de enfrente, joder ¿por qué todo me tenía que recordar a ella? La verdad es que no la conocía mucho, pero yo creo que fue amor a primera vista.
¡¿Yo no soy así que me estaba pasando?! Las lágrimas empezaron a salir de mis ojos, joder, yo no lloraba, yo era fuerte, además ¿por qué estaba llorando ahora? Pensé en Paula, por muchas chicas que me tirara, no la daba olvidado. ¿Qué estaría haciendo? ¿Estaría con alguien? ¿Pensaría en mí?
De repente me puse a pensar en la última vez que nos vimos, ¿qué le había hecho? La deje sin nada, tirada en el agua, solo me había rayado la moto, ella es más importante que eso, porque no me extraña que se enfadará, la había tratado mal.
Me harte de todo y me fui a casa, timbraron más de una vez, pero no les abrí necesitaba estar solo para pensar en todo lo que había pasado.


Él me gustaba, pero no podía parar de pensar en Manu, aunque cuando me quise dar cuenta, ya le había dicho que sí.
Jorge: ¿Qué quieres que hagamos?
Yo: No sé…
Jorge: Yo tengo una idea. Ven conmigo.
Yo: ¿Javi y Alba aun no se han levantado?
Jorge: No lo sé, yo no les vi, seguirán en la habitación.
Yo: Bueno no les vamos a molestar. Bien, ¿y a dónde vamos?
Jorge: Es una sorpresa.
Me dio un suave beso en los labios, me atraía, me atraía mucho.
¿Así qué él tenía moto? No lo sabía, era bonita me gustaba, era negra y hasta se podría decir que brillaba. Vi que llevaba una cesta. En todo el camino no dijimos nada.
Me llevo a un sitio precioso, era un prado solo había hierba, flores y estaba rodeado con árboles muy altos, me pregunte de qué conocía este sitio, pero no lo dije en alto.
Jorge: _Me agarro por la cintura y me susurro._ ¿Te gusta?
Yo: Casi tanto como tú.
Jorge: El sitio más bonito para la chica más bonita.
Yo: ¿Y qué vamos a hacer aquí?
Jorge: He preparado un picnic, pero aun es muy temprano para comer.
Saco un mantel verde de la cesta, era muy bonito, nos empezamos a besar y yo le tire encima de el mantel, quedando encima de él. La verdad es que yo era virgen y no sabía lo que hacer, tenía miedo de hacerlo mal pero aun así no pare. Lo hicimos, la verdad es que al principio dolía un poco, pero fue muy dulce conmigo y fue algo nuevo, me gusto mucho, pero cuando acabamos estaba cansada y hambrienta.
Jorge: ¿Te hice daño?                    
Yo: Un poco.
Jorge: No me dijiste que eras virgen.
Yo: Tampoco surgió el tema.
Jorge: _me susurro_ Te quiero.
Yo: Yo te quiero más.
Jorge: Vale, nos queremos igual.
Después de esto me gustaba más, mucho más, el no era el típico chico malo y prepotente. Él era mi tipo de chico, además tenía mi edad. Me rugieron las tripas.
Jorge: Parece que tienes hambre.
Yo: Si mucha. ¿Qué hay de comer?
Jorge: Ensalada de pasta y tortilla.
Yo: ¿La has hecho tú?
Jorge: Claro.
Empezamos a comer, estaba todo delicioso. A parte de guapo sabía cocinar, lo tenía todo.
Cuando acabamos, nos quedamos tumbados uno al lado del otro, yo tenia apoyada la cabeza en su pecho. Estaba cansada, me quede dormida, cuando me desperté era de noche y él estaba sentado a mi lado, observándome.
Yo: ¿Qué hora es?
Jorge: Las nueve y media, ¿quieres qué te lleve a casa?
Yo: No, la verdad es que no tengo a donde ir.
Jorge: Es verdad ese gilipollas tiene tus llaves y ¿qué vas a hacer?
Yo: No lo sé. ¿Tú dónde duermes hoy?
Jorge: En mi casa, si quieres puedes venir pero esta mi madre.
Yo: ¿A ella no le importa?
Jorge: No, no quiero que duermas en la calle. Vamos.
Subimos a la moto, iba muy abrazada a él.
Yo: ¿Puedes parar en casa de Alba? Es un momento...
Jorge: Claro, amor.
Subí rápido, no quería pararme a hablar.
Alba: ¿Qué hiciste?
Yo: Me están esperando, tengo prisa.
Alba: Mañana me lo cuentas.
Yo: Sí, si prometido.
Salí rápido fuimos a su casa. Era muy bonita no tenía nada que ver con la de su hermano, supongo que tiene algo que ver que haya un adulto responsable por ahí.
Jorge: Mamá, ya estoy en casa y he traído a mi novia para que la conozcas.
Madre de J.: ¿Por qué no me avisaste antes para que pudiera recoger la casa?
Jorge: Es que no tenía pensado traerla.
Yo: Pero no se preocupe, está todo muy bonito.
Madre de J.: Muchas gracias, que encanto. Me voy a preparar la cena. ¿Queréis algo en especial?
Jorge: No cocines y pide pizza.
Madre de J.: Bueno vale, pero no te acostumbres.
Jorge: Bueno mamá vamos a la habitación.
Me di cuenta de que no tenían camas de sobra, aunque la cama de Jorge era grande. Pero no dormiríamos ahí los dos juntos, no creo que la madre nos dejara.
Yo: ¿Y cómo vamos a dormir?
Jorge: Tú conmigo, obviamente.
Yo: Pero tu madre…
Jorge: Bueno, no te va a hacer dormir en el sofá y yo me niego a dormir ahí, pudiendo dormir aquí contigo. ¿Nos vamos a duchar?
Yo: No tengo ropa…
Jorge: Pues habrá que conseguirla.
Le pidió ropa interior a su madre y me dejo un pijama suyo.
Nos duchamos juntos, la verdad es que era muy cariñoso, no paraba de besarme. Con un chico así ¿por qué no podía parar de pensar en Manu?
Oí como llamaban al timbre, era el repartidor de pizzas. La comimos y luego nos fuimos a dormir, estaba cansada, había sido un día muy largo.