Alba acompaño a Paula a hacerse todas las pruebas y esas cosas, Javi y yo pensamos que ahí no pintábamos nada. A Javi no le gustaban los hospitales, bueno a mi no es que me hagan, especialmente, mucha ilusión, sobre todo después de que me pasara 3 meses viviendo en uno por culpa de un coma, y menos, si ella estaba ahí dentro pasándolo mal. Ya llevábamos más de medio día allí.
Javi: ¿Qué le vas a hacer a Arón?
Yo: Ahora mismo lo quiero matar.
Javi: A mi ese mongol nunca me cayó bien, le tengo ganas desde hace tiempo, pero creo que esto es cosa tuya.
Yo: Ella no me quiere ver.
Salió Alba, me puse de pie, estaba cansado de estar sentado, quería fumar, pero no podía irme sabiendo que ella estaba ahí dentro.
Yo: ¿Cómo está?
Alba: Le dieron la píldora para que no se quedara embarazada, y no le contagió ninguna enfermedad. Pero se va a tener que quedar ingresada una noche, por el golpe que se dio en la cabeza, le están haciendo análisis.
Entre en la habitación. Llevaba el camisón azul típico de los hospitales.
Yo: Hola.
Paula: ¿Qué haces aquí? Te he dicho que te vayas…
Yo: No puedo dejarte aquí sola.
Paula: Están Javi y Alba.
Empecé a tener celos de Javi, que ella lo prefiriera, me cabrea mucho.
Yo: Pensaba que Javi te caía mal.
Ella empezó a llorar, no la entendía, vale estaba mal, pero esto me podía. La abracé. Entro el doctor.
Dr.: Voy a tener que avisar a tus padres de esto.
Paula: No.
Dr.: Eres menor.
Yo: Ya la ha oído, no va a avisar a sus padres.
Dr.: Si no lo hago, tendré que avisar a los servicios sociales.
Paula: Vale avíselos. Yo no le voy a dar el número, puesto que no lo sé. Que tenga suerte.
Yo: ¿No era que no querías que se lo dijera?
Paula: Total, van a pasar de mí. ¿Ahora te quieres ir?
Salí de la habitación, Javi se me acercó.
Yo: Déjame.
Javi: ¿Qué coño te pasa?
Le metí una hostia.
Javi: Recuerda tú te lo has buscado.
Él me la devolvió bastante más fuerte. Quería seguir pegándole, pero él siempre fue mi mejor amigo, y por mucho que me duela lo sigue siendo y es, casi, lo único que me queda, además, hoy tenía que pegarle a otra persona.
Javi se puso de pie, yo estaba en el suelo.
Javi: Ten cuidado, sabes que te puedo, y podría hacerte mucho daño.
Eso era cierto, él era más fuerte que yo. Javi me dejo solo.
Era sábado, y había carrera. Yo no había vuelto allí desde el accidente.
Yo: JAVI.
Él se dio la vuelta, no me hacía gracia tener que llamarlo, pero necesitaba un transporte.
Javi: ¿Qué cojones quieres?
Yo: Acompáñame a por mi moto, vais a necesitar el coche.
Fue a avisar a Alba de que nos íbamos un rato, yo no entré.
Javi: ¿Pretendes ir a pegar a Aarón tu solo?
Yo: Sí.
Javi: Aarón va a tener gente que lo defienda, y tú ahora mismo estás que da pena verte.
Yo: Me da igual, le voy a reventar.
Javi: Eres mi "mejor amigo", o eso creo, tendré que acompañarte…
Yo: Quiero pegarle solo.
Javi: No voy a tocar a Aarón, pero si algún amiguito suyo salta contra ti, salto yo, que ahora me dejaste con ganas de bulla.
Llegamos a las carreras. Aarón estaba tomando algo.
Aarón: Hombre, el nuevo experto y legal corredor y el que no sabe conducir. ¡CAMAREROOO! Ponles algo a mis amigos que invito yo.
Yo: ¡HIJO DE PUTA!
Aarón: Vamos lo de conducir era de coña, eeh.
Le pegué un puñetazo, me dolían los nudillos pero me daba igual.
Yo: ¡TE VOY A MATAR, CABRÓN DE MIERDA!
Se querían meter los dos que siempre van con él, uno era Pablo, el que me presentó a Paula y él otro era Dani, un mongolito que antes estaba con Javi y conmigo.
Javi los aparto de un empujón y les negó con la cabeza, ellos se apartaron, eran dos y aun así estaban muertos de miedo con la idea de que Javi les pegara.
Hubo un momento en el que él no respondía. Me quitaron de encima suya, y le miraron el pulso.
Pablo: Sigue vivo.
Yo: ¡PUES DEJARME LO QUIERO MATAR! ¡QUIERO MATAR A ESE HIJO DE PUTA!
Javi: Estate quieto, que luego te vas a arrepentir.
Me iba a lanzar otra vez contra él, pero Javi me agarro por un hombro, tan fuerte que hasta me dolía, y me llevó al coche.
Javi: Tranquilízate, vamos a por tu moto.
No dije nada en ese momento estaba en shock, no me creía ni yo lo que había hecho...
Lo llevé hasta su casa, allí tenía su moto, no quiso volver al hospital, lo entiendo, no estaba de humor, es normal. A mi tampoco me apetecía volver, prefería quedarme con Manu, tenía muchas cosas que contarme, como que paso en Londres para que Paula estuviera así, con lo ilusionada que estaba por volver a verle, que hasta cogió otro vuelo solo para eso, pero me sentía obligado a volver, después de todo, ellas no tenían como volver a casa si no iba yo.
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