Fui a casa de Vivi, la verdad esa chica nunca me había caído bien, pero estaba borracho y tenía ganas de follar y para eso ella valía bien. Era domingo de madrugada.
Esa mañana me desperté en su cama, la verdad es que no sabía que coño había hecho ni por qué, bueno sí, si que lo sabía pero no quería acordarme. Ella seguía durmiendo, cogí mi ropa y me fui lo más rápido posible. Mierda, no sabía dónde coño tenía la moto. No me apetecía buscarla, mi casa quedaba lejos de donde estaba yo ahora mismo. Tampoco me apetecía estar allí, no me apetecía estar en ninguna parte. Empecé a andar sin saber el rumbo, me daba igual. Pasé por un montón de sitos que no había visto nunca, o nunca me había fijado. Me senté en un banco, al poco rato vinieron una pareja y se sentaron en el banco de enfrente, joder ¿por qué todo me tenía que recordar a ella? La verdad es que no la conocía mucho, pero yo creo que fue amor a primera vista.
¡¿Yo no soy así que me estaba pasando?! Las lágrimas empezaron a salir de mis ojos, joder, yo no lloraba, yo era fuerte, además ¿por qué estaba llorando ahora? Pensé en Paula, por muchas chicas que me tirara, no la daba olvidado. ¿Qué estaría haciendo? ¿Estaría con alguien? ¿Pensaría en mí?
De repente me puse a pensar en la última vez que nos vimos, ¿qué le había hecho? La deje sin nada, tirada en el agua, solo me había rayado la moto, ella es más importante que eso, porque no me extraña que se enfadará, la había tratado mal.
Me harte de todo y me fui a casa, timbraron más de una vez, pero no les abrí necesitaba estar solo para pensar en todo lo que había pasado.
Él me gustaba, pero no podía parar de pensar en Manu, aunque cuando me quise dar cuenta, ya le había dicho que sí.
Jorge: ¿Qué quieres que hagamos?
Yo: No sé…
Jorge: Yo tengo una idea. Ven conmigo.
Yo: ¿Javi y Alba aun no se han levantado?
Jorge: No lo sé, yo no les vi, seguirán en la habitación.
Yo: Bueno no les vamos a molestar. Bien, ¿y a dónde vamos?
Jorge: Es una sorpresa.
Me dio un suave beso en los labios, me atraía, me atraía mucho.
¿Así qué él tenía moto? No lo sabía, era bonita me gustaba, era negra y hasta se podría decir que brillaba. Vi que llevaba una cesta. En todo el camino no dijimos nada.
Me llevo a un sitio precioso, era un prado solo había hierba, flores y estaba rodeado con árboles muy altos, me pregunte de qué conocía este sitio, pero no lo dije en alto.
Jorge: _Me agarro por la cintura y me susurro._ ¿Te gusta?
Yo: Casi tanto como tú.
Jorge: El sitio más bonito para la chica más bonita.
Yo: ¿Y qué vamos a hacer aquí?
Jorge: He preparado un picnic, pero aun es muy temprano para comer.
Saco un mantel verde de la cesta, era muy bonito, nos empezamos a besar y yo le tire encima de el mantel, quedando encima de él. La verdad es que yo era virgen y no sabía lo que hacer, tenía miedo de hacerlo mal pero aun así no pare. Lo hicimos, la verdad es que al principio dolía un poco, pero fue muy dulce conmigo y fue algo nuevo, me gusto mucho, pero cuando acabamos estaba cansada y hambrienta.
Jorge: ¿Te hice daño?
Yo: Un poco.
Jorge: No me dijiste que eras virgen.
Yo: Tampoco surgió el tema.
Jorge: _me susurro_ Te quiero.
Yo: Yo te quiero más.
Jorge: Vale, nos queremos igual.
Después de esto me gustaba más, mucho más, el no era el típico chico malo y prepotente. Él era mi tipo de chico, además tenía mi edad. Me rugieron las tripas.
Jorge: Parece que tienes hambre.
Yo: Si mucha. ¿Qué hay de comer?
Jorge: Ensalada de pasta y tortilla.
Yo: ¿La has hecho tú?
Jorge: Claro.
Empezamos a comer, estaba todo delicioso. A parte de guapo sabía cocinar, lo tenía todo.
Cuando acabamos, nos quedamos tumbados uno al lado del otro, yo tenia apoyada la cabeza en su pecho. Estaba cansada, me quede dormida, cuando me desperté era de noche y él estaba sentado a mi lado, observándome.
Yo: ¿Qué hora es?
Jorge: Las nueve y media, ¿quieres qué te lleve a casa?
Yo: No, la verdad es que no tengo a donde ir.
Jorge: Es verdad ese gilipollas tiene tus llaves y ¿qué vas a hacer?
Yo: No lo sé. ¿Tú dónde duermes hoy?
Jorge: En mi casa, si quieres puedes venir pero esta mi madre.
Yo: ¿A ella no le importa?
Jorge: No, no quiero que duermas en la calle. Vamos.
Subimos a la moto, iba muy abrazada a él.
Yo: ¿Puedes parar en casa de Alba? Es un momento...
Jorge: Claro, amor.
Subí rápido, no quería pararme a hablar.
Alba: ¿Qué hiciste?
Yo: Me están esperando, tengo prisa.
Alba: Mañana me lo cuentas.
Yo: Sí, si prometido.
Salí rápido fuimos a su casa. Era muy bonita no tenía nada que ver con la de su hermano, supongo que tiene algo que ver que haya un adulto responsable por ahí.
Jorge: Mamá, ya estoy en casa y he traído a mi novia para que la conozcas.
Madre de J.: ¿Por qué no me avisaste antes para que pudiera recoger la casa?
Jorge: Es que no tenía pensado traerla.
Yo: Pero no se preocupe, está todo muy bonito.
Madre de J.: Muchas gracias, que encanto. Me voy a preparar la cena. ¿Queréis algo en especial?
Jorge: No cocines y pide pizza.
Madre de J.: Bueno vale, pero no te acostumbres.
Jorge: Bueno mamá vamos a la habitación.
Me di cuenta de que no tenían camas de sobra, aunque la cama de Jorge era grande. Pero no dormiríamos ahí los dos juntos, no creo que la madre nos dejara.
Yo: ¿Y cómo vamos a dormir?
Jorge: Tú conmigo, obviamente.
Yo: Pero tu madre…
Jorge: Bueno, no te va a hacer dormir en el sofá y yo me niego a dormir ahí, pudiendo dormir aquí contigo. ¿Nos vamos a duchar?
Yo: No tengo ropa…
Jorge: Pues habrá que conseguirla.
Le pidió ropa interior a su madre y me dejo un pijama suyo.
Nos duchamos juntos, la verdad es que era muy cariñoso, no paraba de besarme. Con un chico así ¿por qué no podía parar de pensar en Manu?
Oí como llamaban al timbre, era el repartidor de pizzas. La comimos y luego nos fuimos a dormir, estaba cansada, había sido un día muy largo.
https://twitter.com/#!/CeliaLoveyou_L
ResponderEliminarOks estoy enganchada *-*
Esta super bien!!!!
ResponderEliminaresta muy buena, cuando publicas más?
ResponderEliminar