Alba: Tengo que ir a casa, que mi madre me estuvo llamando una hora, volveré a las tres. Ella está dormida.
Yo: ¿Cómo está?
Alba: Mal.
Yo: Vete con cuidado, si algún cabrón alguna vez se acerca a ti…
Alba: No me va a pasar nada, te tienen demasiado miedo. _Me besó._ Se bueno. Te amo.
Yo: Vale. _Sonreí y le di una palmada en el culo.
Me senté al lado de la cama. Ella hablaba en sueños, ya me lo había dicho Manu. Es que él se emocionaba todo cada vez que lo nombraba. Yo también intente dormir, fue inútil, la silla era demasiado incomoda. Pagué para ver la tele, pero no echaban nada bueno. Intenté volver a dormir, ¿cómo cojones hacía yo en clase para dormir?
Paula: ¿Qué te pasa? _Ella hablaba muy bajito.
Yo: ¿Te desperté?
Paula: No importa.
Yo: ¿Te sigue doliendo la cabeza?
Paula: No es un dolor insoportable, no pasa nada.
Yo: ¿Por qué no llamas a la enfermera? Igual hace algo.
Paula: Para que me droguen otra vez, no gracias. _No dije nada_. ¿Y Alba?
Yo: La llamó su madre, va a llegar dentro de unas horas.
Paula: Los hospitales son tan aburridos.
Yo: Cuéntame lo que paso en el zoo, aquella tarde, nunca me lo contasteis. _La verdad es que yo también me aburría, y igual así ella no pensaba en lo que pasó_ Solo sé que llegaste mojada a mi casa.
Paula: Aah, pues cuando os fuisteis, yo estaba enfadada con Manu y me fui, pero él me siguió. Empezamos a ver los animales. Luego me cabreó, la verdad es que fue una tontería, ahora no le veo la importancia, le rayé la moto y él me tiró al agua de los pingüinos. Y luego conocí a tu hermano y bueno…
Iba a contestarle, pero el médico entro en la habitación.
Dr.: ¿Qué tal estás?
Paula: Pues mal, pero es lo normal, supongo.
Dr.: Bueno, pues vas a tener que ir al psicólogo, _ahora, me miró a mi._ ya que no hemos podido contactar con sus padres y usted es mayor de edad, tengo entendido, la va a tener que llevar usted. Y si el psicólogo lo ve conveniente, igual es mejor que no vaya a la escuela en un tiempo, después de lo que le pasó, no nos gustaría que caiga en una depresión.
Le miró la cabeza y las heridas que tenía.
Dr.: Veo que todo está bien, te vamos a dar el alta, tienes que venir dentro de una semana para que veamos los puntos.
Ella asintió.
Dr.: Pues hasta dentro de una semana._ Me volvió a mirar._ Me puede acompañar, tiene que ir a por los papeles del alta.
Lo acompañé, no me hacía ninguna gracia, estar allí ya me tenía ralladísimo, pero es la que me queda y además que me traten de usted, me estaba poniendo nervioso.
Salimos de allí y fuimos directos al coche.
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