Mi madre me había obligado acompañar a Javi, tenía que verlo correr. GENIAL. Es que mi madre dice, que hay que apoyarlo, que por una vez que hace algo de provecho… Pero el que se tiene que ver todas sus carreras soy yo, no ella, si fuera al revés, otro gallo cantaría. Bueno seguro que venía Alba y ella habla, la mayoría de cosas que dice es “que guapo esta Javi”, “mira que bien conduce”… Lo raro es que Paula nunca la acompañó, vale lo que le pasó a Manu puede que le dejara marcada, pero ella siempre acompañaba a Alba.
Yo: Javi, ¿falta mucho para qué se acabe?
Javi: Nadie te mando venir, mongol.
Yo: Créeme si no me mandara nadie, yo no estaría aquí.
Javi me pegó, joder. Se la quería devolver, pero yo en ese caso iba a acabar fatal. Javi se fue a junto de Alba. Alba venía acompañada de otra chica, no podía ser Paula, esta tenía el pelo corto, pero efectivamente lo era.
Alba: Hola Jorge_ Me dio dos besos como siempre.
Paula: Hola._ Esta no me dio dos besos, no sé si era porque estaba incomoda, yo si lo estaba y seguro que ella, también.
Paula se pusó en el medio, genial. Parecía aburrida y triste.
Yo: ¿Te aburres?
Paula: Sí, nunca me gustaron las carreras y ahora me gustan menos.
La quería tanto, llevaba mucho tiempo esperando para hablarle y ahora que podía, no sabía que decir, joder. Desde que me dejó no estuve con ninguna otra, y no es porque no tuviera oportunidades, es que no podía, simplemente eso, la quería demasiado. Como para olvidarme de ella tan fácilmente.
Yo: ¿Qué tal llevas lo de Manu?
Paula: Bien, oye lo que paso aquella noche… Bueno, lo siento.
Yo: No te disculpes, ahora ya no importa.
Sonrió, si que me importaba. Manu no me caía bien y después de lo que hizo menos.
Paula: Es que no hemos vuelto a hablar, yo te quiero como amigo, te quiero mucho.
Yo: Yo también te quiero…_ Pero no como amiga, yo te quiero como estábamos antes de que llegara Manu.
Paula: Si no hubiera pasado lo de aquella noche, todo sería tan diferente ahora.
Yo: No sería diferente, tú seguirías queriendo a Manu.
Paula: Sí, puede que tengas razón…
Alba: ¿Que hacéis los dos aquí tan solos? Voy a pensar mal...
Paula: ¡Alba!
Alba: ¿Qué pasa?
Paula se levantó, se estaba marchando, la seguí. No quería que se fuera, no, eso no lo quería por nada del mundo. Llevaba tanto tiempo queriendo hablar con ella, no podía dejarme así ahora.
Yo: ¡Espera!
Paula: Sabía que me ibas a seguir.
Yo: ¿Tan previsible soy?
Paula: O yo te conozco demasiado, pasamos mucho tiempo juntos.
Yo: Será por eso.
Paula: Vamos a dar una vuelta.
Contigo a donde quieras. No lo dije en alto, pero con ella iría al fin del mundo. Empezó a andar, la seguí. Había cambiado, estaba más guapa, había adelgazado, seguramente a causa del disgusto. Javi y Alba hablaban de ella en casa, decían que no comía. También se había cortado el pelo y hecho un tatuaje… Pero el físico me daba igual yo la quería…
Paula: Me estás mirando mucho. ¿Qué piensas?
Yo: En que estas muy guapa…
Se sonrojó, me dio la mano. Se me vinieron a la mente las imágenes de cuando éramos novios, como me besaba. Luego se me vinieron a la cabeza las imágenes de Manu y ella, en como la venía a recoger, como lo besaba, como la cogía, feliz.
Dicen que el amor es libre que hay que dejarlo ir, y que si es tuyo regresa, y no sé si ahora esta regresando.
Paula: ¿Tienes novia?
Yo: ¿A qué viene eso?
Paula: Por sacar tema.
Era imposible saber lo que ella estaba pensando en ese momento.
Yo: No, desde que lo dejamos no he salido con nadie, como mucho algún rollo de una noche.
Paula: Los rollos de una noche no me gustan.
Yo: Bueno, solo lo hago cuando estoy soltero.
Paula: Joder no me lo restriegues.
Yo: ¿El qué?
Paula: Que lo besé, mientras estaba contigo, no debí haberlo hecho.
Ella empezó a llorar. La abracé.
Yo: Shh, no llores, no pasa nada.
Paula: Sí, si que pasa, yo te quería y mira lo que hice…
Yo: No llores, es una tontería, solo fue un beso.
Paula: Pero te hice daño.
Mierda eso no me lo esperaba, si me había hecho daño, mucho daño. Pero eso no se lo podía decir a ella, le pondría más triste…
Yo: Lo hecho, hecho está, ya no pasa nada. Yo estoy bien.
Me miró a los ojos, estaba triste. Seguía abrazada a mí, parece que ya estaba dejando de llorar. Estaba abrazando a mi primer amor, a la primera que me rompió el corazón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario