viernes, 25 de noviembre de 2011

Capítulo 16.

Aggg me dolía la cabeza, olía a alcohol, había bebido, seguro que había bebido. Miré la hora en mi móvil, a su lado había una nota. No se por qué pero cerré el móvil sin mirar la hora, y me fui directamente a la nota.
Bueno, si lees esto es que ya estás despierta, ¿te duele mucho la cabeza? Ayer te pasaste con el alcohol, y eso que no te gusta, porque si te llegara a gustar… Bueno te preguntarás que es exactamente lo que hicimos, pues bien no hicimos nada que tú no quisieras hacer, seguramente después de leer eso te enfades y decidas irte, yo me tuve que ir temprano a hacer unas cosas. Si al final decides irte, cierra la puerta, te diría que te deje las llaves en algún lugar, pero confío que no te vayas. Iré a casa al mediodía. Te quiero.
Manu.
Joder, así que había pasado algo. No, no pudo pasar nada. Yo no lo recuerdo joder. ¿Y si lo hice con él? Fue una mala idea ir con Manu, me estaba emparanollando con eso. Bueno si lo hicimos, hecho está, ya no tengo novio. Me voy a duchar para aclarar la cabeza, mire la hora, pero esta vez la mire bien, eran las 2 de la tarde, él iba a llegar ya. Cogí ropa de la que él tenía, y me fui directa al baño. Cuando salí él ya estaba en casa, estaba cocinando, o mejor dicho intentándolo.
Manu: ¿Te duele la cabeza?
Yo: No tengo hambre, así que por mí no cocines.
Manu: Pues entonces yo tampoco como.
Yo: Lo dices por no cocinar, ¿verdad?
Manu: Es que es imposible.
Yo: ¿Quieres qué te ayude?
Manu: Si dejara que me ayudaras, herirías mi ego masculino.
Yo: Bueno, vale pues pasa hambre.
Manu: Estas rayada por saber lo que paso ayer pero no te atreves a preguntar.
Yo: No pasó nada, estoy segura.
No estaba tan segura, pero bueno, si me creía…
Manu: No pasó nada que tu no quisieras que pasara. Seguro que no quieres que te lo cuente, por si tienes que comprar ciertas cosas, o ¿quieres que tengamos un bebe?
Un bebe, lo habíamos hecho y sin… no, no pudo pasar.
Manu: No te preocupes si no te acuerdas de nada, es normal…
Yo: Vale dime lo que pasó, joder.
Manu: Pues no pasó nada.
Yo: Hace un rato me decías que íbamos a tener un bebe ¿y ahora no paso nada? No hay quién te entienda.
Manu: Hombres… _puso voz afeminada.
Yo: Dime la verdad, ¿pasó algo?
Manu: Tú querías que pasara, pero como soy buena persona, te llevé a la cama y te dejé dormir. Que gran error el mío.
Yo: Así que en el fondo eres buena persona… Perdona pero no me lo creo, estás mintiendo.
Manu: ¿No ves?, ¿de qué me sirve ser bueno si cuando lo soy nadie me cree? ¿Por qué te iba a mentir en esto? 
Yo: ¿Y por qué me ibas a decir la verdad?
Manu: No, no tengo porque hacerlo, la decisión de creerme esta en ti no en mí.
Yo: Vale, te creo, como tenga un hijo te mato, te juro que te mato.
Manu: Si lo tienes podríamos llamarle Jesucristo, porque como no venga del Espíritu Santo.
Me acerque al él, y le dije con voz insinuante.
Yo: Así que yo quería hacerlo y tú no quisiste.
Estaba cada vez más cerca de él, me iba a contestar pero no le dejé, le besé. Nos fuimos al jacuzzi, nos desnudamos, lo seguí besando nos metimos, él me seguía, estábamos desnudos y demasiado calientes.
Manu: ¿Quieres que hagamos el amor?
Yo: No, ¿a ti que te parece?
Lo besé, nos acostamos en la cama y lo hicimos. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario