miércoles, 21 de diciembre de 2011

Capítulo 34.

Salí de mi piso de estudiantes, no sabía a dónde iba, empecé a fumar. Delante de Paula no lo había vuelto a hacer, pero ahora, ya no podía parar. Y pensar que yo era el chico bueno de los dos, esto me pasa por estar tanto tiempo con Javi. Bueno culparlo no me iba a servir de mucho, acaso que me quisiera comer un par de hostias por su parte. Me pregunté si le pegaría a Aarón, a lo mejor Paula no se lo contó, a lo mejor solo les dijo que la acompañaran. Ella tenía mucho miedo, y tenía vergüenza. Yo creo que tenía miedo a que no la creyeran. No sabía a dónde iba, era temprano, si estuviera en España todo el mundo estaría durmiendo, más que nada porque es sábado, pero aquí había un montón de gente ya en la calle.
Eran las ocho de la mañana, no me podía emborrachar en un bar, principalmente, porque era menor. Pero siempre podía robar algo. Mierda, cada vez me parecía más a Javi. Encontré un supermercado abierto, entre, fingí que miraba por ahí, cogí un par de botellas, les quite la pegatina de la alarma, las escondí y salí.
Finge que no has robado, finge que no has robado.
Las dependientas ni me miraron, será porque aquí no están acostumbradas a que roben, en E.E.U.U es todo el mundo demasiado santito, tanto que hasta era aburrido.
Quería ir a un sitio en el que no hubiera nadie, pero yo aquí no conozco nada, y me puedo perder, solo se me ocurrió volver a mi piso de estudiantes.
Oscar: Hey tío, ¿qué te paso antes?
Yo: Nada, ¿por qué lo dices?
Oscar: No tenías buena cara.
Yo: Pues estoy bien. ¿Volviste a dormir?
Oscar: No, es que me despertaste y luego, ya no tenía sueño. Estoy haciendo el desayuno, ¿quieres desayunar?
Yo: Claro, tengo un hambre. ¿Qué estas haciendo?_La verdad es que yo no vi que estuviera haciendo nada.
Oscar: Pizza, la acabo de pedir no tardara mucho en llegar. No esperabas que yo supiera cocinar, ¿no?
Me callé estaba diciendo tonterías y no tenía ganas de hablar.
Entraron Jacky y Allie en la cocina, siempre estaban juntas, supongo que serán "BBF" o algo así.
Eran realmente guapas, Allie era rubia y de piel clara, tenía el pelo largo, y se puede decir que la primera vez que la vi me deslumbro con su belleza, y Jacky tenía el pelo castaño y la piel más bien morena, de cuerpo estaba más buena tenia un culo y unas tetas que buff, se la veía más de rollos de una noche, cuando a Allie se veía que le gustaban más las relaciones serias, es más tiene novio, y lleva con él más de 2 años.
Allie: ¿Qué hay de desayunar? Tengo hambre.
Oscar: Pedí un par de pizzas, deben estar a llegar.
Estaba triste, no sé en que estaba pensando cundo cogí las botellas y las dejé encima de la mesa, los tres se quedaron flipando, todos teníamos 16 años, con la única diferencia de que ellos tenían cara de no a ver bebido en su vida, por lo menos Allie. Hubo un incomodo silencio durante un instante.
Jacky: ¿De dónde las sacaste?
Yo: Del supermercado.
Oscar: Si eres menor.
Yo: Pero no me van a decir nada si no saben que las tengo.
Allie: ¿Las has robado?
Yo: Sí.
Allie: Vale, yo no quiero saber nada de esto.
Allie se fue, creo que se enfado, pero no sé por qué, no tiene motivos.
Oscar: Bueno, supongo que lo compartirás, ¿no?
Jacky: Eso, dos botellas para ti solo, es mucho.
El repartidor de la pizza llego, eso me recordaba a Paula. El primer día que salimos habíamos cenado pizza en mi casa. Cogí la botella y le di un buen trago, si ellos querían beber que se conformaran con una botella para los dos.
Oscar se me quedo mirando.
Oscar: ¿Seguro que no te pasa nada?
Yo: Que no, joder.
Cogí unos trozos de pizza y la botella, me encerré en la habitación. Quería estar solo, su llamada había acentuado mi amor hacía ella. Le di otro trago a la botella.
Cuando salí de la habitación, no había nadie. La botella que les deje estaba bastante llena, también la empecé a beber. Ya estaba muy borracho, no tenía mucho aguante.

Fuimos a casa de Javi.
Javi: Por la tarde hay que ir a la policía, para denunciar y mañana por la mañana hay que ir al psicólogo, no sabes la gracia que me hace.
Yo: No entiendo por que tengo que ir al psicólogo, no estoy loca.
Javi: No te quejes, que yo te tengo que acompañar.
Yo: Nadie te manda.
Empecé a llorar.
Javi: Voy a pedir algo de comer, ¿quieres algo en especial?
Yo: No tengo hambre.
Javi: El médico me dijo que tenías que comer, por las pastillas y esas cosas, pero si quieres ponerte peor, problema tuyo.
Yo: ¿Por qué corristeis la noche que Manu tuvo el accidente?
Javi: Ya te dije que se lo preguntaras a él.
Yo: ¡Tú también lo sabes! Y yo te conté lo del zoo, aun habiéndome prometido no contárselo a nadie.  
Javi: Yo no te obligué.
Empecé a llorar, no sé por qué pero cuando me decían que no a algo, me sentía sola como si no confiaran en mí.
Entró Alba.
Alba: ¿Javi está la comida?
Javi: Joder, aun encima con exigencias.
Alba: ¿Qué te pasa?
La abrazó.
Javi: Pensé que no ibas a venir a comer…
Alba: Es que no tenía pensado venir, pero es que dejarla sola contigo era mucho peligro.
Javi: Pero si no le hice nada.
Yo: ¿Sabéis que estoy delante verdad?
Alba: Sí, pero no estamos haciendo nada malo. ¿Javi te dijo algo el médico?
Javi: Sí.
Alba: ¿Lo qué?
Javi: No me acuerdo.
Alba: Javi solo tenías que hacer eso, solo tenías que atender al médico cinco minutos.
Javi: Joder, me pasé casi dos días enteros en el hospital, sin dormir. ¿Te crees que estaba para atender a un médico?
Paula: Lo apuntó todo en un papel…
Javi: Y además si querías que se hiciera bien, haberte quedado tú. Que yo llevo dos días con la misma ropa.
Alba: Ni que fuera la primera vez, te recuerdo que te pasaste 4 días sin pisar tú casa.
Yo: Me voy a duchar mientras.
Me ponía mala verlos discutir, además me sentía sucia, como si Aarón aun estuviera dentro de mí. 

No sé por qué se pone así, todo esto lo había hecho principalmente por ella, y que se pusiera así me cabreaba, era fin de semana y me lo podía haber pasado por ahí, pero en vez de eso me lo tuve que pasar en el puto hospital. Además de que los hospitales no me traen buenos recuerdos y ella lo sabe.

-Flash back-
Estaba con mi madre y Jorge, mi padre aun no había llegado, ya eran casi las 2.30 de la madrugada yo aun tenía 13 años, y mi hermano 10, aunque hoy era su cumpleaños, iba a cumplir 11 años, aun era un enano.
De repente se abrió la puerta, era mi padre.
Víctor: ¿Qué cojones hacéis aquí?
Jorge: Es que era mi cumpleaños, papá, y tu nos dijiste que nos ibas a llevar a cenar fuera.
Víctor: Yo no me acuerdo de haber dicho eso.
Normal, estaba borracho, como siempre, la verdad es que recuerdo pocas, por no decir ninguna, veces que no estuviera borracho.
Jorge: Sí, nos lo dijiste hace una semana.
Víctor: Calla niño.
Javi: No le hables así, y menos el día de su cumpleaños.
Me dio una bofetada, bastante fuerte, me dolió, empecé a llorar. Jorge se lanzo encima de él, supongo que, para defenderme, pero no fue una buena idea.
Víctor: ¿Qué coño estás haciendo?
Le pegó, y le pegó, hasta que no vio que no podía ni moverse, pero no paraba.
La ambulancia tardo menos de 15 minutos en llegar, cuando llegó. mi “padre” ya no estaba, en la ambulancia solo podíamos ir uno de los dos, así que fui yo y mi madre vino en coche, ya que, yo no sabía conducir y no me iba a quedar solo en casa, sobre todo después de lo que había pasado.
Dr.: Está bien, se recuperara, tendrá que quedarse un par de días en el hospital, en observación. Ahora está durmiendo, pero si quieren pasar, adelante.

Desde ese día mi hermano no ha vuelto a celebrar su cumpleaños, no le decía a nadie cuando era, y cuando los que ya lo saben le felicitan, él se cabrea.

Los dos días siguientes mi madre se tuvo que quedar durmiendo en el hospital con Jorge, yo dormí en casa de mis abuelos. Me acuerdo perfectamente día siguiente a aquella interminable noche, 14 de octubre, me fui al parque más cercano, estaba llorando, no podía parar de pensar que lo que le había pasado a Jorge era culpa mía. Se acercaron un par de chicos, tendrían mi edad.
Chico: ¿Por qué lloras nenaza?
Yo: ¿Quieres dejarme en paz? No estoy para bromas.
Chico: ¿Bromas? ¿Qué  bromas?
Me estaba yendo cuando se me acercaron por detrás.
Yo: ¿Qué coño queréis?
Chico: Tranquilito ehh, tú a mí no me hablas así.
Me pegó un puñetazo, se lo devolví, se podría decir que le metí una paliza.
Yo: ¿Y tú que miras?
No me contesto, tampoco le di tiempo, me di la vuelta y empecé a andar. Era la primera vez que pegaba a alguien, y me gustó, me sentí poderoso. Vi como un grupo de gente se acercaba a mí.
Yo: ¿Qué queréis?
Lucas: Hey, tranquilo tío, hemos visto como le pegabas a ese, nunca te he visto por aquí. ¿De dónde eres?
Yo: No soy de aquí, pero estoy pasando un par de días con mis abuelos.
Lucas: ¿Y fumas?
No sabía que decir así que le dije que sí.
Yo: Claro.
Lucas: ¿Quieres venir a fumar unos?
Yo: Sí.
Ese día empecé a fumar.

-Fin del Flash back-

Por si os preguntáis que paso con mi padre, bueno el fue a la cárcel, y por ahora sigue allí, le condenaron a 7 años, y le quedan 2 todavía.

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